Cine Club de aficionados-adictos al verde amarillo

Cuatro excelentes películas, en el Cine Club Brasil del Multicine Infanta, confirman los muy notables atributos de una cinematografía capaz de generar, por solo mencionar clásicos recientes, Estación Central, Ciudad de Dios y Aquarius. En Cuba es rara la existencia de un cine club cuya programación se arme con filmes procedentes de un solo país, de modo que la iniciativa sorprende gratamente, marca la diferencia, y contribuye a fomentar un espectador cuyo consumo audiovisual se afiance en los muy disímiles derroteros de la multiculturalidad.

foto del Documental Cinderelas Lobos e um Príncipe Encantado
Documental Cinderelas, Lobos e um Príncipe Encantado


Para este mes de febrero, el Cine Club Brasil, que tiene lugar todos los miércoles a las seis de la tarde, incluye cuatro títulos muy diversos, recientes y de altísima calidad. Primero estuvo Cinderelas, Lobos e um Príncipe Encantado, largometraje documental de Joel Zito Araújo que explora las ilusiones de varias mujeres brasileñas, en especial nordestinas, que sueñan con un marido europeo para salir del país y mejorar su estatus material y social. Como la investigación también incluye Alemania e Italia, se recoge el testimonio de algunas de estas emigradas devenidas bailarinas o prostitutas, sin descontar otros casos de mujeres que lograron, a su manera, materializar al añorado príncipe azul.

La muy notable Que horas ela volta?, llamada en español La segunda madre, fue la segunda propuesta del Cine Club Brasil. El filme no es exactamente un drama psicológico ni mucho menos un melodrama, aunque aparezcan ciertas construcciones narrativas y tipológicas propias de ambos géneros. Tampoco se trata de una comedia, si bien no faltan varios momentos de humor en una narración que parece desafiar la gravedad de una historia trágica y tremenda. Dirigida por la directora paulista Anna Muylaert, la película cuenta lo que le ocurre a una sirvienta de mediana edad, consagrada a criar como si fuera propio el hijo adolescente de sus patrones, hasta el momento en que arriba a esa casa la hija verdadera, reclamando espacios que siempre le negaron.


Fotograma de Que horas ela volta?


Como en los filmes anteriores de Anna Muylaert, Durval Discos y Está prohibido fumar, la realizadora se adentra con verismo y exactitud en los vericuetos costumbristas y psicológicos del Brasil contemporáneo, especialmente en el entorno urbano de Sao Paulo. Mientras tanto, comprendemos este ambiente de clase media alta, desde la cotidianidad íntima del hogar de la protagonista, que es esta sirvienta brillantemente interpretada por Regina Casé.

La aparición de la hija de la sirvienta convierte la casa en un pequeño campo de batalla, mientras la madre vive lealtades y afectos divergentes entre su familia real y la obligatoriamente adoptada. A estas alturas debe decirse que una de las virtudes de la película estriba en la capacidad para lograr que la anécdota, los personajes y las situaciones aludan, o insinúen, conflictos que rebasan las cuatro paredes donde se encierra la anécdota. Porque Anna Muylaert, que escribió y dirigió el filme, nos habla sobre todo de la resistencia de los más poderosos a cambiar sus tradicionales privilegios, prejuicios y descartes sobre los cuales se erige la supuesta superioridad de unos sobre otros.

Y aunque para hablar sobre La segunda madre se impone aludir al tema de la injusticia social y las clases privilegiadas, tales tensiones son traducidas a conflictos dramáticos y recursos expresivos que le permiten apelar a la sutileza y a los matices, capaces de lograr mayor credibilidad y posibilidades de identificación con un espectador inteligente, y por lo tanto, negado a las manipulaciones ideológicas afincadas en la obviedad del mensaje. El filme apuesta por distanciarse de la caricatura fácil, y tampoco intenta culpabilizar tendenciosamente a patrones posesivos o empleados sumisos, más bien permite que el público se pregunte sobre la ética de ciertos comportamientos, mientras vehicula la necesidad de cambiar determinadas normas y patrones segregacionistas a través del personaje de la verdadera hija de la sirvienta, decidida a irrespetar algunas de las distancias y categorías que su madre asume como incambiables.

foto del filme brasileño Estómago de Marcos Jorge
Estómago, filme de Marcos Jorge.


Para las siguientes semanas de febrero, el Cine Club Brasil anuncia otros dos muy reconocidos largometrajes de ficción: Estômago, definida por los especialistas como “un cuento para adultos que aborda los temas del poder, el sexo y la gastronomía”, y Hoje eu quero voltar sozinho, llamada en español A primera vista, y que trata sobre un adolescente ciego cuya vida cotidiana cambia con el primer deslumbramiento amoroso que significa el arribo de un nuevo amigo llamado Gabriel. Sin embargo, el protagonista se niega de plano a vivir la ceguera o la homosexualidad desde la victimización o la minusvalía.

En fin, cuatro títulos habilitados para demostrar el tremendo alcance conceptual y artístico de la cinematografía brasileña, demasiado distante de nuestras pantallas a pesar de las múltiples afinidades y el afecto recíproco que suele unirnos.