Caballo de danza y de batalla

Ramiro Guerra no tiene 90 años, Ramiro Guerra tiene la edad del país, tiene la edad de todo aquel que baile en el país, tiene la edad de un alumno que entra por primera vez a un salón de clase para aprender los secretos mejor guardados de su propio cuerpo. Así lo aprendió él y nos deja saberlo, en plena representación o ejercitando su memoria caprichosa, haciéndonos subir los 14 pisos del López Serrano cuando el elevador no funciona y él nos reclama alguna ayuda, porque eso es la amistad, y él ha sabido también cultivar ciertas fidelidades con la pasión de un artesano.