Belén Gopegui, un rara avis

No puede ser de otro modo: la española Belén Gopegui deja siempre la impresión de habernos topado con un rara avis. Y es que haberse impuesto en el mercado editorial capitalista manteniendo su esencia de izquierda es, sin duda, meritorio y poco frecuente.

A Belén, sin embargo, no le preocupa la “fama” o convertirse en una escritora de best sellers. Se manifiesta en contra del canon de pago del préstamo interbibliotecario impuesto en España porque es un modo de utilizar a los autores para poner “candados” en Internet. Cierto que los autores tienen que vivir, nos dice, pero las personas también tienen que leer.


El espacio Encuentro con… fue dedicado a la autora española Belén Gopegui (a la izquierda). Foto: Anabel Díaz Mena


Le parece lamentable que siga triunfando la literatura que reproduce la ideología dominante y que se elija hojear “reseñas” en lugar de acudir a la “cultura viva”: No solo se están produciendo objetos para los objetos, comenta, sino sujetos para los objetos. Tenemos que escribir para que la literatura sea la forma en que nos narremos y transmita actitudes hacia la vida.

Con certeza, alerta que siempre nos están contando historias, y que esas historias tienen un propósito. “Debatir cómo modelar la realidad desde la ficción y cómo intervenir en la realidad desde la literatura es parte del eterno debate sobre la hegemonía.

“Podemos romper con la escritura, pero también con la acción. De lo contrario creamos un mundo ficticio como escapatoria. Por eso trato de que los hechos en mis novelas se puedan hacer en la realidad”.

Confiesa que el contenido social de sus obras no la ha alejado de la experimentación literaria de la cual surgieron —en su momento— un sujeto colectivo narrador, la voz de un fantasma o el narrador que relata lo ocurrido. “Para hablar de lo social, afirma, mis novelas serán todo lo complejas que necesiten”.

Fue así que transcurrió el diálogo con la Gopegui, minutos antes de ser presentado El comité de la noche, título suyo que publicó la Editorial Oriente para esta 26 Feria Internacional del Libro.


El volumen, a decir de la escritora Zaida Capote, conmueve y moviliza, habla de afectos lo mismo que de política internacional: “Es un texto que postula la necesidad de reconocernos como iguales y actuar en consecuencia. Útil, porque lucha sin olvidar la poesía; logrado, porque pelea con belleza, da batalla con los sentidos y la emoción.

Esta novela, añadió, se asemeja a un relato policial hasta hacernos pensar en nuestra cotidianidad; habla de la expansión capitalista a costa del bienestar de la gente, y nace del magma de la crisis europea postulando la solidaridad entre los invisibles.

El comité…, concluyó, nos plantea la misma interrogante que uno de sus protagonistas: “¿Alguien piensa que el capitalismo, a secas, va a quedarse en el umbral ahora que le hemos abierto la puerta?”