Barack Obama. Presidente de Estados Unidos

Obama afirma que Trump “no es apto” para ser presidente

El presidente insta al Partido Republicano a retirar su apoyo a un candidato "tan poco preparado"

Washington 3 AGO 2016 - 16:23 CEST

El presidente de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama, afirmó este martes que el candidato republicano a sucederlo, Donald Trump, está demostrando una y otra vez que “no está capacitado” para ocupar la Casa Blanca e instó a los líderes del Partido Republicano a decir “basta” y retirarle su apoyo. Un congresista ya lo ha hecho: ha sido el legislador republicano por Nueva York Richard Hanna, que ha anunciado que votará por Hillary Clinton. Los demócratas esperan que este sea solo el comienzo.

“Creo que el nominado republicano no está capacitado para servir como presidente”, dijo Obama desde la Casa Blanca. La gota que ha colmado el vaso son los ataques de Trump a los padres de un soldado musulmán muerto en la guerra de Irak. Pero no es solo ese caso, subrayó el mandatario demócrata. “El hecho de que no parezca tener las nociones básicas sobre temas clave en Europa, en Oriente Próximo o en Asia significa que está muy poco preparado para hacer este trabajo. Lo demuestra una y otra vez”, subrayó en rueda de prensa junto al primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong.

Obama recordó que en los últimos días, varios pesos pesados del Partido Republicano, como los líderes en el Congreso Paul Ryan (Cámara de Representantes) y Mitch McConnell (Senado), o el influyente senador por Arizona John McCain, han criticado a Trump por meterse con Khizr y Ghazala Khan, los padres del soldado caído. Pero no le han retirado su respaldo como candidato, y eso no es suficiente, afirmó el presidente.

“Lo que (los republicanos) se tienen que preguntar es: si tienes que salir repetidamente a decir en duros términos que lo que (Trump) ha dicho es inaceptable, ¿por qué lo siguen apoyando?”, les recriminó Obama. “¿Qué dice esto de su partido y de su abanderado?”

El demócrata subrayó que no se trata de atacar al aspirante del partido opositor. Aseguró que si McCain o Mitt Romney, sus rivales republicanos en 2008 y 2012, lo hubieran vencido, se habría sentido decepcionado, pero no habría dudado de su capacidad para ocupar el Despacho Oval. Esto es distinto, puntualizó. “Y tiene que llegar un momento en el que se diga basta”. Si no, la única alternativa es que “todo el Partido Republicano apoye y valide las posiciones de Trump”, retó Obama.

Con sus duras palabras, Obama aumenta la creciente presión sobre los republicanos que, pese a sus críticas a Trump, se resisten a repudiar a su candidato.

Solo uno lo ha hecho hasta el momento: se trata del congresista de Nueva York Richard Hanna, quien ha anunciado que en noviembre votará por Clinton. Trump “no está capacitado para servir a nuestro partido y no puede liderar este país”, sostuvo en una columna de opinión en el Syracuse Post-Standard. Pese a las muchas diferencias que mantiene con Clinton, “confío en que ella sí puede” dirigir EE UU, agregó.

La capacidad de Trump de lograr que las críticas no afecten a su ascendente carrera le ha hecho ganarse el apodo de candidato teflón. El incidente con la familia de un soldado caído en combate parece sin embargo estar haciendo más mella de lo que él está habituado. Aunque en un mitin en Virginia celebrado justo después de la reprimenda de Obama Trump no hizo una gran mención a las críticas, su equipo lanzó poco después un comunicado replicando a Obama y al “fracasado liderazgo” del presidente y de su antigua secretaria de Estado.

“Obama y Clinton han desestabilizado solos Oriente Próximo, han entregado Irak, Libia y Siria al Estado Islámico y han permitido que nuestro personal fuera masacrado en Bengasi”, sostuvo Trump en un comunicado, en el que también acusó a Clinton de “poner a todo el país en peligro con su servidor de correos electrónicos ilegal y sus mentiras”.

En una entrevista con The Washington Post, Trump además se negó a apoyar la reelección de dos de los más altos republicanos que le han criticado estos días, Paul Ryan y John McCain, quienes también han sido muy tibios en su respaldo al candidato presidencial de su partido.

“Me gusta Paul, pero estos son tiempos horribles para nuestro país. Necesitamos un liderazgo fuerte, muy muy fuerte. Y todavía no estoy listo” para apoyar a Ryan, dijo Trump sobre el presidente de la Cámara Baja estadounidense, que deberá empezar a defender su escaño en las primarias republicanas de Wisconsin la semana próxima. También McCain afronta unas duras primarias para renovar este año su puesto en el Senado. Respecto del veterano senador por Arizona, un héroe de la guerra de Vietnam al que ya criticó hace un año —su primera metedura de pata con los militares y con su propio partido—, Trump fue más claro: “No he respaldado a John McCain”, declaró el candidato presidencial, para quien el senador “no ha hecho un buen trabajo a favor de los veteranos” del país.

http://internacional.elpais.com/internacional/2016/08/02/estados_unidos/1470153712_503250.html