Bailando con Margot, una historia gansteril con tintes cubanos

Como un homenaje al cine negro que siempre ha admirado y continúa viendo hoy, definió el realizador y guionista Arturo Santana a su primer largometraje de ficción Bailando con Margot, cuya premier tendrá lugar en el cine Chaplin el 2 de marzo, a las 8:30 p.m., en saludo al 57 aniversario del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

La historia asume su punto de partida cuando el 31 de diciembre de 1958, un detective llega a la mansión de la viuda Margot Zárate para investigar el robo de un valioso cuadro. Será este el comienzo de un viaje entre pasado y presente donde el romance, la farsa, el cine deportivo, musical y policiaco,se entremezclan en una propuesta que destaca por la admirable fotografía del experimentado Ángel Alderete, la dirección de arte de Onelio Larralde y la evocadora música del maestro Rembert Egües.

Mirta Ibarra y Edwin Fernández comparten los roles protagónicos con los jóvenes Yenisse Soria y Niu Ventura. A su vez, completan el elenco Max Álvarez, Jorge Enrique Caballero, Rolando Chiong, Camila Arteche, Maye Barquinero, Carlos Massola, Yia Caamaño, Fidelio Torres y Susana Ruiz.

En conferencia de prensa, Santana confesó que debido a la complejidad y magnitud de la producción del filme, imaginó que sería su tercera o cuarta película. “La tenía concebida desde 1996, se basaba más en el boxeo y asumía un tono más de farsa y comedia. Luego, por la experiencia y diversas influencias de mi carrera, la idea fue cambiando. El fin era modular el tono, pues traté de que los cruces de géneros respondieran a la estética y situaciones de los personajes. Quise devolver el cine que siempre vi y continúo viendo”, explicó el realizador.

Con respecto al guion, refirió: “Hay tres pasos que no pueden faltar: la historia que quieres contar, la selección de casting y las situaciones en qué vas a colocar a los actores. Cuando escribo el guion, ya estoy viendo a los que interpretan a los personajes y pensando en todo el proceso productivo que hay detrás. Me acerqué al maestro Eliseo Altunaga como asesor y también conté con la colaboración de Rolando Chiong”.

En el caso del elenco protagonista, Mirta Ibarra expresó sentirse muy atraída por la historia de Margot, y el joven Niu Ventura comentó las complejidades que enfrentó al encarnar un personaje en tres estadios temporales diferentes con sus respectivos cambios de actitud. Por su parte, Edwin Fernández basó la construcción del detective en el estudio de muchos filmes del género sobre la época, pero tratando de convertirlo en “un cubano mujeriego, fiestero y jugador. Me encanta este tipo de trabajos, tan diferentes a lo que uno suele hacer”, concluyó.

El músico Rembert Egües se sintió atraído por la historia debido al homenaje que realiza a clásicos del cine norteamericano y mexicano, y las posibilidades que ofrecía de transitar por diversos géneros musicales. “Pude acudir a lo clásico, lo popular, el jazz, la música cubana, lo cual fue un reto pero, a la vez, muy emocionante”.

El filme podrá ser apreciado por los espectadores a partir del 3 del marzo en las salas de exhibición de la capital.