Eirik Vold, investigador, escritor, periodista especializado en análisis de documentos secretos como los de Wikileaks.
 

La República Bolivariana de Venezuela es el país de la región que más ha sufrido el aparataje ideológico del imperio norteamericano. Aquí no solamente operaba la embajada de EE.UU. en Caracas, sino que las sedes diplomáticas en todo el territorio latinoamericano fueron utilizadas con el objeto de aislar y debilitar a Venezuela en el ámbito regional.

Principalmente desde 2004 al 2010, el caso venezolano no fue aislado, estuvo relacionado con el avance de la izquierda en la región, en América del Sur, que dejó menos espacios para el tradicional dominio de Estados Unidos (EE.UU.) sobre lo que llaman su patio trasero.

Citó “la relación de EE.UU y partidos y de derecha de Venezuela. Es natural que un partido cree alianza con EE.UU; es algo previsible”.

Vold mencionó varios ejemplos filtrados por Wikileaks:

14 de septiembre de 2009: El partido Podemos y la embajada de EE.UU. en Caracas.

El embajador describe una serie de reuniones entre Podemos y EE.UU. En una de ellas, Podemos pide la intervención de EE.UU contra Venezuela.

Fueron incapaces de presentar una estrategia para ampliar el apoyo y pidieron la intervención de EE.UU. contra el gobierno de Hugo Chávez”, respondió EE.UU.

En el caso de Venezuela, esos documentos revelan que esa embajada ha actuado de manera ilegal fuera de los límites que establece la Convención de Viena.

El 18 de junio de 2007, Wikileaks reveló un informe titulado “Una perspectiva Polosur, de cómo hacer frente a Chávez, y reafirmar liderazgos de Estados miembros”.

Fue elaborado por los diplomáticos y agentes, de EEUU en América del Sur, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, para crear división.

En ese documento indica los aspectos de la geopolítica chavista que temía Washington. Consideraron a Chávez como un enemigo.

En 2005, el esfuerzo se concentraba en Brasil. Ordenaron convencer a (Luis) Lula (Da Silva) de que Venezuela representaba una amenaza para él. El embajador se dirigió al canciller de entonces Jorge Amorín.

Brasil respondió que Chávez fue elegido democráticamente y ratificado en un referéndum. Chávez disfruta de un apoyo internacional.

 

Con información de Multimedios VTV