A Johermis Quiala, por el logo de la Cruzada,

un regalo que te agradezco siempre

A Pindy, por su pasión.


RUMBO I

−Flaco, tu siempre vienes−;

−Chino, tú no fallas, te estaba buscando entre la gente y pensé que no habías venido, es que te quedaste en otro lugar−;

−El flaco ya está sazón, ¿Dónde dejaste el pelo largo?,

−Cuando yo era una niña, Ury hizo una función en mi escuela, y ya soy una vieja como el que dice, y él sigue ahí−.

Comentarios como estos se pierden en la memoria y la edad; el nombre, no importa cuando la fidelidad no es un asombro, sino una dicha por los reencuentros.

No estoy entre los fundares, una cuestión de filiación a un grupo determinado, en este caso El Cabildo Teatral Guantánamo, que no fue invitado, y claro, era una aventura de la que no se sabía nada, ni siquiera predecir que perduraría en el tiempo.


Foto: Abel Carmenate


Contar sobre el camino convirtió a la Cruzada Teatral Esopo, o simplemente Cruzada Teatral, en un hecho digno de repetir, y nace entonces la oportunidad, Carlos Alberto González nos invita junto a Maruja Chibás, con que ya habíamos tenido una experiencia similar con presentaciones en el llamado Plan Turquino, en el macizo montañoso Sagua-Nipe-Baracoa, y en la Sierra Maestra.

La Cruzada se organiza por primera vez el 28 de enero de 1991, cerca de la 5:00 p.m.Partimos con la carga enun arria de mulos y los actores andando con la mochila al hombro. Caminé con ellos hasta el puente de la calle Martí y el 18 norte, (rumbo al barrio Los Cocos), allí el abrazo nos separó.

 

RUMBO II

Un año justo para cantar, noche tras noche: −A Baracoa me voy, aunque no haya carretera/ aunque no haya carretera a Baracoa me voy, /con la mochila en el hombro, / a Baracoa me voy, /subiendo y bajando lomas, /a Baracoa me voy−.

En apenas tres años todo eso se convirtió en una tradición, y de cierta manera en una peregrinación por rumbos martianos.

Caminar kilómetros para llegar a los destinos: una comunidad para una función, o a las riberas de los ríos para armar el campamento;con esto último sucedió algo insólito: si el objetivo estaba en llevar el teatro a las comunidades, alejarnos para pernoctar no era lo idóneo, pero no es otra historia. Fueron años de búsquedas, experimentaciones, de reconocimiento de una geografía y los públicos. En apenas tres años todo eso se convirtió en una tradición, y de cierta manera en una peregrinación por rumbos martianos.

Las propuestas artísticas de las primeras edicioneseran muy simplesen su concepción, pues la logística lo requería.Teatro al hombro: teatreros que en el día nos desplegábamos con propuestas para niños, y en las noches un espectáculo central: teatro de actores y para adultos, los que se fueron acomodando a las preferencias de los públicos, sobre todo para reír y divertirse en medio de las escaseces del llamado Periodo Especial. He aquí una exigencia que perdura hasta el presente: los que se suman a la Cruzada, deben tener propuestas teatrales para todos los públicos; condición para los actores: este es un espacio donde el teatro no marca fronteras en las tendencias artísticas.

 

RUMBO III

Caminar, caminar, caminar fue sembrando un compromiso, más allá de un aporte a la programación dentro del periodo especial; llegar hasta ese público que no viene a los teatros de la ciudad, aportar desde modestos esfuerzos, acercarlos a un universo artístico diferente, que no tenía otras intenciones que intercambiar con esa cultura popular que habita desde las naturalezas campesinas.

Propiciar nuevos aprendizajes fue una intención, por eso, no era extraño ver multitudes de niños y niñas, cada uno con sus títeres creados desde los recursos naturales del entorno: sobre todo desechos de vegetaciones u otros, inagotables en la imaginación, cobrando vidas desde el juego que le ofrecía el teatro.


Foto: Yoan Rodríguez


Llegar a más sitios inexplorados por los cruzados es un principio, por lo que cada año visitar nuevas comunidades se hizo costumbre y la urgencia de mejorar en condiciones fue creciente. También se hizo necesario dejar atrás las largas caminatas por los más diversos medios de transporte; así como establecer los campamentos dentro de las comunidades -porque si en los primeros siete añosdormir en puro suelocon una paupérrima alimentación no fue una barrera, los nuevos retos imponían mejores condiciones; y es gracias a premios como el de Cultura Comunitaria en su primera edición, que aparece una mejora sustancial, y desde luego, animó la voluntad de volver y volver, volver… como reza una popular canción.

Afortunadamente, los avances en la logística, en los apoyos institucionales, y en la coordinación de todo un sistema de enlaces, convierte al suceso en un hecho colectivo −más allá de los teatreros−, de modo queen esta 27 edición continúan creciendo las demandas de los públicos, lo cual impone la posibilidad de ir creando mejores condiciones para que la cruzada teatral siga desandando por los rincones de las serranías guantanameras. 

 

RUMBO IV

Una diversidad de temas ha colmado los espacios conducidos al debate, producciones artísticas, asuntos de interés de los pobladores rurales, los intercambios culturales, la promoción, la memoria histórica, las nuevas tecnologías a disposición de las propuestas teatrales, entre otras, saltan siempre a la vista, abogando por una mirada superior del consumo del arte.

En la actualidad los públicos montañeses muestran niveles superiores de percepción sobre el teatro, lo que facilita la recepción del producto artístico, siempre que estos logren una visualidad estética superior, la que en contadas ocasiones se logra cumplir. Visualidad en la que no solo incide la espectacularidad de las propuestas, los diseños y confección de elementos que demandan las puestas, sino también de los escenarios dispuestos técnicamente para el disfrute pleno de la manifestación.

En la actualidad los públicos montañeses muestran niveles superiores de percepción sobre el teatro, lo que facilita la recepción del producto artístico.

Cada año se diseña un programa teórico a la par de las funciones, que incide en la superación de instructores de arte, promotores culturales, pedagogos y en el interior de la Cruzada, aprovechando los saberes de actores y directores teatrales, y de invitados que llegan al recorrido desde dentro y fuera de la isla, y que sus experiencias han enriquecido los procesos del teatro en Guantánamo.

La realización del Coloquio Teatroy Comunidad, ha devenido en el espacio de debate y reflexión, hurgando en las interioridades de la Cruzada y sus vínculos con múltiples procesos, análogos dentro del trabajo sociocultural comunitario, a la vez socializar los resultados adquiridos, y el vínculo con la Unión de Escritores y Artistas y Cuba, la Universidad de Guantánamo, el CIERIC, han permitido un intercambio de saberes y experiencias en la formulación de las proyecciones de la Cruzada Teatral.

 

RUMBO V

Nuevos Cruzados llegan cada edición, hoy evoco a los más recientes, a los que la nostalgia del último recorrido no me permite olvidar: Palabras al Viento, de Holguín, ante todos fieles amigos, insuperables por su laboriosidad constante, por sus propuestas, bordadas por manos sabias, la Cruzada les agradece su entrega desde el compromiso fiel; de Brasil: Trupe Lona Petra, una agrupación que supo atrapar a los públicos con su espectáculoConcierto de la Lona Negra, un suceso que fue adaptándose a un idioma y sus formas en el decir popular, todo para lograr un entendimiento mayor de su divertimento teatral, pensado desde una realidad brasileña, cruda, pero rica en su cultura, actores,payasos, músicos, todo ello en cada uno de sus miembros, enhorabuena esta visita, ojalá que retornen.


Foto: Yoan Rodríguez


Kalipatos, de México, nos llegó con su espectáculo para niños Zoom, inteligente, diverso, creativo; una actriz, eminentemente grande en su desempeño, donde desborda toda una experiencia en el cuidadosoestudio de los recursos técnicos del actor y su relación con diversas culturas asimiladas en su formación. Ella se hace acompañar por un músico, que no es un simple facilitador de atmósferas, producidas al tiempo que corre el espectáculo. Antonio, se convierte en el equilibrio necesario de la puesta, aportando al crecimiento progresivo de la propuesta; Eugenia, a la que muchas veces la llamé Antonia, y a Antonio, Eugenio, involuntario. Eugenio es mi padre y un hermano, pero la entrega y la pasión en lo creen, que es un modo de vida, su sustento espiritual, ojalá que retornen…. creo que sí.

Provenientes de Dinamarca arribaron Mish-Mash, está compuesto por Turquía y Finlandia, son de los que vuelven con su ingenioso espectáculo La Nariz, interactuando con los públicos infantiles, los que se conectaban de inmediato. Se trata de una propuesta que desde la corporalidad y escasos parlamentos logran la magia y el encanto que ofrece su teatro, y ya los tendremos nuevamente, a la Cruzada siempre se quiere regresar. También de Brasil tuvimos a Etinerancias, con actores sociales, quienes despliegan todo un conocimiento en el estudio de las comunidades, utilizando herramientas del trabajo social y cultural, laboriosos hasta la saciedad.

El futuro es perdurar, pero toca que las nuevas generaciones crezcan también pensando en los públicos serranos, que sea una necesidad dentro de sus proyectos de vida.

Teatro de los Elementos, de Cienfuegos, desbordan pasión y entrega, compartiendo sus saberes del Teatro Espontáneo; el Guiñol de Holguín, jóvenes comprometidos con el teatro de muñecos y que nos dejaron el encanto que nace de la interactividad con los niños. De La Habana tuvimos aTeatro La Proa, fue corto el tiempo de estancia, pero suficiente para transmitirnos su compromiso con las comunidades y la necesidad de regresar en la próxima edición; finalmente Teatro Callejero Andante es Cruzada, y siempre son esperados.

 

RUMBO FINAL.

Escribir siempre resulta un ejercicio muy productivo, remueve las ideas que rondan en temas de la preservación y las nuevas necesidades de seguir construyendo, pero esas voluntades toca socializarlas en el contexto teatral de los que pensamos y hacemos la Cruzada: Teatro Ríos, Teatro Guiñol Guantánamo, Conjunto Dramático y La Barca. Gracias Mago Mac Herry, por tu popularidad.

El futuro es perdurar, pero toca que las nuevas generaciones crezcan también pensando en los públicos serranos, que sea una necesidad dentro de sus proyectos de vida, siento que aún los más longevos, no solo por edad, si por la permanencia, no podemos abandonar el camino, nos toca seguir instruyendo y comprometiendo a los que llegan y se insertan en una aventura que le puede ser muy lejana.