La presente edición del Laboratorio Internacional de Verano Traspasos Escénicos nos arrastra hacia una inaplazable reflexión sobre los tránsitos por los que hoy transcurren nuestros oficios y emprendimientos: nos previene de tendencias inverosímiles que entorpecen el destino de nuestros ejercicios creativos. La programación de seminarios, conferencias, paneles, talleres, coloquios, presentación de publicaciones y muestras teatrales responden a las inquietudes de este Núcleo de Prácticas Creativas, dirigido por el Dr. C. Eberto García Abreu, teatrólogo y principal gestor del evento. El Núcleo busca establecer esos puentes comunicantes entre las experiencias de los maestros y la de los participantes en el evento, no solo desarrollándose a nivel artístico, o estético, sino también en el plano investigativo y de formación.


Eberto García Abreu. Foto: Internet


A propósito del suceso que es hoy Traspasos Escénicos, convivo y dialogo al calor del verano y el bullicio que emana de un evento de esta magnitud con Eberto García Abreu en el Aula Magna del Instituto Superior de Arte.

Este año el Laboratorio Internacional de Verano Traspasos Escénicos, lleva como tema vital Teatros y convivencias. ¿A qué responde esta temática?

Responde fundamentalmente a la idea de generar una visión más abierta, más diáfana sobre la manera en que nos relacionamos para participar, integrar, convocar, construir y desarrollar procesos creativos. La "convivencia" es la manera de encontrarnos, de volver a unir experiencias que han estado distantes por alguna u otra razón, o sencillamente que se mantienen de forma paralela en distintos contextos. Teatros, refiere no solo al teatro teatral, sino a lugares donde las representaciones, las ficciones, los relatos se empiezan a encontrar con un público, espectadores, con espacios, con tiempos y circunstancias que de alguna manera nos crean una relación en un momento determinado de la vida, pero que luego eso se va integrando a la realidad cotidiana. Entonces, convivir con los teatros, desde los teatros que nos dan distintas maneras de convivir, no solo referidos a los procesos creativos o a las posibilidades de la teatralidad.

Habla también de un amplio sentido de reconocer diversidades, lograr la integración de múltiples identidades creativas que nos permita ir al tema central del evento que es “Tránsitos: individuos, discursos y escenarios sociales”.

¿Cómo valoras el tránsito del Laboratorio… entre las primeras ediciones y la actual?

Estoy muy contento y agradecido. Primero, por la respuesta que hemos recibido de las personas para participar y ofrecer su magisterio. Todos los maestros que han estado en el evento, como Jorge Dubatti, José Bablé, Tania García, Consuelo Salas, Adyel Quintero, José Bablé, Carlos Celdrán,  Vivian Martínez Tabares, Carlos Díaz, Rubén Darío Salazar, Alexis Díaz de Villegas, Eduardo Martínez y Lola Amores, Susana Pous, Noel Bonilla Chongo, Roberto Viñas, Maikel Rodríguez de la Cruz, entre otros creadores e investigadores de Argentina, Brasil, Colombia, España y México, junto a los artistas que han participado de la Muestra Artística Traspasos Escénicos, lo han hecho con un alto sentido de entrega profesional y generosidad.

Este año acudimos fundamentalmente a maestros cubanos porque las condiciones materiales no nos permitían generar otras expectativas. Se hace sentir la crisis de países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, que en otros momentos han podido generar recursos para llegar hasta Traspasos lo que ha garantizado una perspectiva más internacional en la zona del magisterio y de la formación.

Ese aspecto, denota que la gente está dispuesta, y esa es una señal de que el Laboratorio… y los proyectos de Traspasos Escénicos empiezan a ser parte de las agendas creativas, de investigación y de formación de los colegas, no solo en Cuba, sino en otros países. Por ese lado estoy muy contento.

Al mismo tiempo, la respuestas de los participantes, fue absolutamente amplia, diversa, contrastante. Gente con formación, gente con aspiraciones, gente del mundo profesional ya consagrados, de todo el país y de muchos países han llegado.  En términos cualitativos, eso también me da mucha alegría.

Se trataba de un concepto que nos permitiría agrupar distintas modalidades, para pensar Cuba desde los tránsitos que estamos viviendo en la vida cotidiana contemporánea.

El valor del coloquio y de la muestra es otro aspecto a considerar. Decidimos desmontar los procesos creativos, pero no desde los resultados artísticos, sino desde los modos de producción. A partir de ahí intentamos lograr una dinámica de reflexión que permitiera construir nuevos conocimientos. No creo que lo hayamos logrado planamente, pero está demostrado que podemos hacerlo con mayor precisión en el futuro.

Respecto a la muestra artística, nosotros teníamos una idea clara de lo que queríamos para esta convivencia. Se trataba de un concepto que nos permitiría agrupar distintas modalidades, para pensar Cuba desde los tránsitos que estamos viviendo en la vida cotidiana contemporánea. Creo que el núcleo central de la muestra lo ha demostrado fehacientemente.

Cada año Traspasos Escénicos está orientado hacia una problemática puntual dentro de la escena cubana y universal. A polemizar, en medio de estas convivencias, llega hasta nuestro escenario nauta, el ISA, el Dr. Jorge Dubatti. ¿Cómo defines esta experiencia?

Siempre ha sido un propósito del equipo de Traspasos… intentar cerrar ciclos o reactivar otros ciclos. El año pasado logramos que viniera Patrice Pavis, luego de hacer una investigación muy compleja buscando las líneas teóricas, conceptuales, las propuestas o modelos de investigación que de alguna manera han influido y han permitido la construcción de un pensamiento teatrológico que acompaña al teatro y a las artes escénicas en Cuba. La selección fue amplia el año pasado, teníamos muchos nombres, creadores, teóricos, investigadores pero había que hacer una selección por razones materiales porque nuestros recursos son absolutamente limitados. Decidimos que viniera Patrice Pavis, que es un teórico y creador que transformó no solo en Cuba sino en América Latina y muchas partes del mundo, determinadas zonas del pensamiento teatral. Lo mismo sucede ahora con Jorge Dubatti. Ya veníamos intentándolo mucho tiempo atrás. Queríamos traerlo para que este contacto convivial, como él mismo diría, pudiera mostrar el rostro de esas teorías y generar otro tipo de diálogo. Lo que nos interesa es que la gente venga aquí,  no para decirnos lo que sabe, pues eso casi siempre está en los libros; sino a construir nuevos conocimientos.

Patrice Pavis no vino a decir lo que ya sabía. Vino a quitarse sus zapatos, disponerse como cualquier creador que quiera arriesgarse, y se arriesgó a teorizar, a pensar e investigar sobre el escenario con un grupo de gente joven que también siguió ese proyecto. Un proyecto que se inició antes de llegar aquí, pues él nos mandó materiales con los que trabajaron los participantes  en su taller con una preparación previa.

Lo mismo pasó con Dubatti. Él ha dejado una serie de materiales y se ha llevado otras informaciones y vivencias que los participantes del laboratorio le fueron ofreciendo. Así se han creado otras conexiones. Ese es el sentido de nuestro trabajo, no es tanto que la gente venga a dictarnos la cátedra, porque la cátedra va con ellos a todas partes y está en sus libros, sino procurar alternativas para que ese conocimiento empiece a fluir, a traspasar, a modificarse con nuestros propios conocimientos.  

A mi criterio la muestra escénica sí incluye una acertada selección de obras y grupos que, ahora mismo, encuadran un panorama bastante equilibrado dentro de la versátil escena cubana actual. Pero, ¿cuál fue el criterio de selección del equipo organizador para la muestra?

El criterio fundamental que se sigue en la muestra no es exactamente un criterio estético. Es un  criterio más bien de espíritu, de alma, de filosofía del teatro, del sentido de la profesión. La muestra es muy amplia y abre con 10 millones, de Argos Teatro, que fue la obra con la que inauguramos el Foro Internacional sobre la Teatrología el año pasado. Pero es un espectáculo que sigue siendo un referente vivo, dinámico. Celdrán y Argos están sobre el escenario y en la convivencia y en los coloquios, en el desmontaje de la producción. Eso es algo que nos importaba construir. La muestra tiene que ver con esos tres niveles, esos tres segmentos de las prácticas de Traspasos Escénicos. Así está Teatro Tuyo, porque su discurso transita, trasforma, traspasa un modelo que no es únicamente el del clown, sino una manera de construir un modelo de producción en su territorio y desde ahí aproximarse a las nuevas alternativas en los procesos creativos. Teatro Las Estaciones cumple con todas esas características de manera inviolable, como lo hace Teatro El Público, Teatro Impulso, Trébol Teatro, que para nosotros era muy importante que estuviera con sus aportaciones y cuestionamientos artísticos y sociales sobre los problemas urgentes que afrontamos, desde sus propias circunstancias y visiones. Traspasos Escénicos se preocupa por hacer ver de un modo y en un contexto muy especial las producciones y creaciones de los jóvenes y de los artistas de diversas identidades creativas. No importa la edad biológica,  sino el destino, el sentido y la fuerza de sus obras en esas conexiones que establecemos, en esos traspasos que intentamos generar durante un momento determinado. Por ello esas obras aparecen  en una plataforma de programación  particular, para a ser leídas de un modo distinto.

Está también la experiencia del Almacén de la Dramaturgia, donde mostramos a jóvenes autores que están desmontando sus procesos, en diálogo con otros creadores. Se trata de crear una convivencia no solo durante la representación, sino en el pensamiento que las acompaña, y en la génesis de los procesos formativos que ellas contienen.  


Performance de inauguración por La Quinta Rueda. Foto: Isabel Cristina Hamze 


¿Cuentas pendientes del Traspasos Escénicos? ¿Para qué dirección crees que apunta el evento en un futuro?

Cuentas pendientes hay muchas en este momento (Risas). Hay muchos cheques por cobrar, muchos acreedores que están llamando, pero creo que esas cuentas se pueden saldar más rápido que las que tú me estas tratando de preguntar. Yo no diría cuentas pendientes, creo que son aspiraciones, motivaciones, deseos. Cuando llegamos a un momento como este, con el esfuerzo de mucha gente, te preguntas, bueno, ¿y ahora qué? Ahora, pensar en un proyecto nuevo, buscar nuevas alianzas, entre esas alianzas que están ahí en el horizonte, te puedo mencionar el Mayo Teatral, la Casa de las Américas, que ha jugado un papel muy importante en ésta edición. Siempre lo ha hecho pero en esta edición particularmente, por haber recibido la antesala del Traspasos… con el Seminario y la Conferencia magistral de Jorge Dubatti, organizada por la Dirección de Teatro de Casa,  la maestra Vivian Martínez Tabares y su equipo.

Se trata de crear una convivencia no solo durante la representación, sino en el pensamiento que las acompaña, y en la génesis de los procesos formativos que ellas contienen.  

Eso es un camino, creo que otro camino importante se abre en relación a una plataforma de gestionar una muestra distinta. No es que pretendamos hacer un festival, no se trata de eso, cuando se han terminado las funciones el comentario, las propuestas, las ideas que se están discutiendo apuntan a  cómo organizamos una muestra distinta para que nos vean de un modo diferente. No se trata de una asociación de espectáculos en un sentido amplio. En todo caso se trata de acercarnos a lo que siempre ha tratado de hacer Traspasos Escénicos: buscar un eje, un sentido de por qué y cómo nos presentamos y actuamos en determinados contextos… Esa es una motivación perspectiva.

Cuando hemos cerrado la sesión de los laboratorios con sus aperturas y desmontajes, todo el mundo reclama más tiempo. Eso indica que el ejercicio formativo tiene que repensarse y tiene que impactar hacia la comunidad, primero académica del ISA, que sigue de espaldas a proyectos como este y a la comunidad cultural del teatro cubano. Porque no creo que este sea el evento modélico, pero sí un buen espacio para pensarnos de otra manera y cambiar nuestras reglas del juego. Sin embargo, no sucede así. Pero me alegra que la gente que viene, y que viene de muchos caminos, espacios y de muchas formas de creación, con muchos deseos de trabajar y crear, empiecen a reubicarse y a plantearse cosas nuevas.

Una motivación muy importante es que Celdrán acaba de decir que quiere volver al ejercicio docente del aula, cuando él está haciendo un trabajo tan fuerte e importante al conducir la Maestría de Dirección Escénica,  que en este momento es un acto fundamental de proyectar y pensar el futuro de las artes escénicas en Cuba. Esas son motivaciones que Traspasos trata de construir desde sus ámbitos de acción y sus alianzas.

Cuando ves que llegan personas de los lugares más distantes de La Habana,  a pesar de lo complicado que es llegar hasta al ISA, eso te motiva a seguir replanteándose otras convivencias y trabajar de otra manera. Las líneas de trabajo van a seguir siendo más o menos las mismas, es decir, buscar alternativas para los procesos de creación, los procesos de circulación, la investigación y la formación. Crear alternativas y seducir a más gente que se sume en esta aventura.

Otra cosa importante es que en este año se han discutido de manera tan cruda los temas de la producción. No las quejas de la producción, sino sus conceptos y prácticas. Ello demuestra que, entonces un diálogo como este merece tener contactos y encuentros con las instituciones, las organizaciones. Pero eso, lamentablemente no lo logramos, porque a pesar de estar todos invitados sus agendas fueron modificadas ante el programa del laboratorio. El reclamo está ahí, si ellos quieren escuchar y quieren conocer lo que pasa, con mucho gusto le vamos a reproducir y a multiplicar esos diálogos.  

Para usted, ¿cuál ha sido el mayor logro del Traspasos Escénicos?

El mayor logro es hacerlo, contra viento y marea. Aunar voluntades y decisiones, en medio de tantas dificultades, porque Traspasos se hace gracias a la colaboración indispensable y a la contribución fundamental de dos casas, el ISA que es la nuestra, y el Consejo Nacional de las Artes Escénicas que también lo es.

Pero sin la generosidad, la disposición de los maestros, de los artistas, los técnicos y los trabajadores y estudiantes,  y de los participantes en general, no se pudiera hacer ningún proyecto de Traspasos Escénicos. Por supuesto tenemos que agradecer mucho a otras instituciones que nos han apoyado,  como es el  Ministerio de Cultura, especialmente en la persona del viceministro Fernando Rojas, quien ha comprendido la importancia de nuestra labor. También agradecemos al  CIERIC, a CISP, a la AHS, a Casa de las Américas, a la agencia de colaboración de la Embajada de España, al Centro de Teatro, y a los Consejos Provinciales de las Artes Escénicas de Matanzas, Holguín y Las Tunas.

Al agradecer a todos ellos, estoy poniendo en evidencia la importancia de trabajar en alianzas, en diálogos y con un sentido solidario del trabajo. Creo que lograr articular relaciones entre todas esas instituciones es lo más importante. No es una cuestión exclusiva de dar o recibir dineros y recursos, sino disponernos a colaborar y trabajar los  unos con los otros. Sin embargo, me extrañó mucho que la UNEAC, que todos los años nos ha apoyado y ha entendido que este es un proyecto también es de los artistas miembros de esa organización, este año se retiró. Tal vez en próximos eventos y proyectos podamos estar juntos nuevamente.

Otro logro son los resultados desde el punto de vista creativo, del pensamiento, de cómo nos hemos desmontado de nuestros pedestales para poder pensarnos de una manera distinta y aportar y buscar nuevos diálogos. Que la gente empiece a traspasar sus conocimientos, que empiecen a encontrar motivación creadora con otros grupos, a generar nuevos proyectos creativos y de estudio, eso también es una aportación valiosa. No se puede resumir el impacto de nuestro trabajo, solo a la cantidad de ponencias o a los materiales que tenemos en el fondo editorial para publicarlos alguna vez. Hay algo que va más allá de eso. Es justamente el valor de ese deseo de continuar y profundizar en diálogos con diversos  modelos de creación e investigación para potenciar nuevos encuentros. Pienso que eso es lo fundamental de un evento como Traspasos Escénicos, no acumular una cifra de participantes sin rostro, sino que esos rostros expresen de verdad un sentido de convivencia y un sentido de participación bien plural, dinámica, abierta y sobre todo creativa.