Con los vientos más frescos de diciembre, Cuba celebra dos importantes eventos: el reconocido  Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, en La Habana, en su edición número treinta y ocho, y el primer Encuentro Intercontinental Unima (Unión Internacional de la Marioneta) 3 Américas, en Matanzas. Hecho coincidente en ambas citas culturales y festivas, será la proyección del documental Títeres en el Caribe Hispano: Cuba, República Dominicana y Puerto Rico (Capítulo 1: Cuba),  en el programa Cultura, de la sección “Latinoamérica en perspectiva”, del más significativo evento cinematográfico cubano, y en la jornada inaugural del encuentro de titiriteros en tierra yumurina.

Títeres en el Caribe Hispano… es el primer material en formato fílmico que intenta narrar la historia del teatro de figuras cubano. Fue filmado en Cuba, en 2012, bajo la atenta mirada del Doctor en Artes Manuel Morán, nacido en Puerto Rico, vicepresidente de Unima Internacional y director del Teatro SEA (Sociedad Educativa de las Artes), en Nueva York, uno de los patrocinadores del material audiovisual, junto a The Morán Group, en asociación con Unima Norteamérica.

Proyectado a manera de trabajo en proceso, durante el 11no. Taller Internacional de Títeres de Matanzas, en 2014, el documental se ha ido enriqueciendo hasta la fecha con nuevas imágenes aportadas por varios titiriteros cubanos, y la colaboración de la Compañía Etcétera, de Granada, España. 

Con una duración de 40 minutos, la película atesora el testimonio de más de 15 artistas cubanos del retablo, que opinan acerca del surgimiento de esta manifestación en la Isla, los tiempos inaugurales del profesionalismo en la República, el nacimiento de Pelusín del Monte, la Revolución de 1959 y su influencia en el devenir posterior del género. El documental aborda también momentos sensibles como la llamada Parametración, la  ascendencia del teatro de muñecos de los países de Europa del Este en nuestras maneras de hacer, los títeres en la televisión nacional, la teoría y la investigación aplicadas a este milenario oficio, el nombrado boom de los 90 y el regreso de Cuba a la Unima, tras una incomunicación de más de diez año; entre otros imprescindibles temas.

La expresiva música de la banda sonora, compuesta por Alejandro Zuleta, un asiduo colega de Morán en las producciones del Teatro SEA, acompaña al metraje con elegancia, haciendo hincapié en los momentos necesarios, desde una sensibilidad acorde con los ritmos y atmósferas caribeñas. Los aportes de otros integrantes del equipo realizador, como Kristian y Luis Otero, Richard Marino y Alexandra de la Cruz, junto al extenso ejército de participantes, completan la idea original de Manuel, que regala a quienes visualicen el documental un retrato vivo, inspirado y polémico de lo que ha sido y es el panorama titeril nacional desde 1949 hasta la actualidad.

Como material de incalculable valor, Títeres en el Caribe Hispano… posee las intervenciones de los maestros del retablo Roberto Fernández y Xiomara Palacio, lamentablemente fallecidos en 2015 y 2016. Sus voces y gestos van acompañados de la evocación de tiempos idos, de los cuales nadie como ellos puede comentar, analizar, e incluso criticar. Específicamente, la entrevista de Xiomara nos muestra a nuestra querida e inolvidable artista en todo el poderío de su carisma como actriz y ser humano. Sus palabras a veces hacen reír y otras nos estremecen profundamente el corazón.

“El títere tiene tal capacidad de expresión que se nos escapa…”, dice con vehemencia el maestro Armando Morales en el comienzo de la película, y esa será una frase reveladora para todo lo que continúa tras las primeras imágenes, el recorrido por uno de los bellísimos muñecos que diseñara Jesús Ruíz para la puesta El flautista de Hamelin, de Roberto Fernández, con el Teatro Nacional de Guiñol. El espectador se engancha con esta propuesta cinematográfica que tiene la marca de un titiritero asumido en cuerpo y alma como Manuel Antonio Morán, conocedor de los laberintos del teatro de figuras y objetos, donde el actor, el diseñador, el músico, el dramaturgo, el coreógrafo, el director artístico y todo el grupo de realización de un espectáculo, definen la creación de un mundo. 

Criterios de consagrados como Armando Morales, René Fernández, Julio Cordero, Alberto Palmero y Mayra Navarro, se unen a los de creadores más jóvenes en el tiempo como Blanca Felipe, Norge Espinosa, Malawi Capote, Yamina Gibert, Ulises Rodríguez Febles, Arneldy Cejas y Yudd Favier, además de quien escribe. Todos recuerdan el legado de los hermanos Camejo y Pepe Carril, Beba Farías, Maria Antonia Fariñas, Nancy Delbert, Luis Interián, Glauca Diago, Gastón Joya o Fredy Artiles, entre muchos más. Se habla de pasado, presente y futuro con sentido de pertenencia y fe. 

Morán, desde sus certeras preguntas, aguijonea la memoria e inflama el pecho de los entrevistados. Finalmente, consigue un audiovisual tan vivo como imperfecto, ya sea por la nitidez de las verdades expuestas o por las ausencias de otras personalidades valiosas que no pudieron estar en pantalla. De esto Manuel es consciente, por eso no ha parado de trabajar en el documental desde que iniciara las filmaciones en 2012, precisamente en locaciones de La Habana y Matanzas, las mismas ciudades que ahora reciben a Títeres en el Caribe Hispano… para aplaudirlo y, sobre todo, para agradecerlo.