“No haces fotografía solo con la cámara. La haces con todas las imágenes que has visto, con todos los libros que has leído, con toda la música que has escuchado, y con toda la gente a la que has amado”, disparó una vez el estadounidense Ansel Adams, uno de los imprescindibles del universo fotográfico.


Foto: Jorge Ricardo


Con esa mirada sentida están tomadas las instantáneas que componen la exposición Despedida, de Daniela Muñoz Barroso y Jorge Ricardo, sobre los sentimientos que embargaron a cubanas y cubanos durante las honras fúnebres del pueblo a su líder Fidel.

Estas son imágenes encauzadas en lo documental, lo que no quiere decir que estén exentas de lo subjetivo. Precisamente es en la mirada particular de esta dupla de jóvenes —que partieron espontáneamente desde La Habana hasta Santiago de Cuba, para retratar lo sucedido—, donde radica el compromiso con la historia, el entorno informativo y significante de lo vivido durante esos dolorosos y ya históricos días del ocaso de 2016 en Cuba.

Despedida expresa, entre un mundo de significados y significantes, que en tiempos donde la vida y sus sentimientos parecieran ser cada vez más gráficos —expuestos y compartidos en las redes sociales—, tomar fotografías es, como nunca antes en la historia de la humanidad, una cuestión sencilla; lo imprescindible y verdaderamente complejo sigue siendo saber mirar.