Esta mano toma un fruto,

La otra lo aleja.

Una mano recibe al halcón,

Se quita un guante,

La otra lo ahuyenta, prende una antorcha.

Una mano escribe cartas de amor

Que su equívoca siamesa puebla injurias.

Una mano bendice, la otra amenaza.

Una dibuja un caballo,

La otra, un puma que lo espanta.

Pinta un lago la mano diestra:

Lo ahoga en un río de tinta, la siniestra.

Una mano traza la palabra pájaro,

La otra escribe su jaula.

Hay una mano de luz que construye escaleras,

Una de sombra que afloja sus peldaños.

Pero llega la noche. Llega

La noche cuando cansadas de herirse

Hacen tregua en su guerra

Porque buscan tu cuerpo.

 
Tomado de: Botellas de náufrago. Antología poética (1973-2008). Editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana. 2007