Quienes crecimos mientras Silvio nos daba una canción, tal vez hoy no sepamos qué tipo de adjetivo se debe usar al dar la bienvenida a un músico como este, a un poeta como este, a un soldado como este. Pero cada Día de Reyes hay una silla para él en nuestro hogar y en nuestra plaza.


Silvio. Fotos: Kaloian


Con su manera natural de respirar lo histórico, el trovador mayor vuelve a pisar estos viejos adoquines cargados de memoria. Por aquí pasó Plácido, aquí ofrendó su sangre el coronel Leoncio Vidal, aquí tronó la voz del Generalísimo, y exhibió el burro Perico su cartel contra Batista. Aquí los hombres del Che Guevara nos dejaron escritos sus balazos en la fachada del Gran Hotel. Aquí ha llegado Silvio. En otro 6 de enero (el de 1959) quisieron los Reyes Magos dar voz en nuestro parque a los barbudos de la Sierra. Y en este 6 de enero nos regalan un largo sueño realizado: Silvio regresa a la ciudad que posee la Isla en el centro, la misma a la que en 1971 dedicó un tema memorable, la misma donde halló a sus compinches de Trovarroco.



 

En el aniversario 20 del Festival Longina, Silvio Rodríguez, Niurka González y Oliver Valdés han respondido a la invitación de la Trovuntivitis. Qué excelente manera de recordarnos que los nuevos trovadores vienen de Silvio, tal como viene él de Sindo y de Corona. No podía ocurrir de otra manera en un país fundado por poetas.

Este Día de Reyes todo el viento del mundo sopla en nuestra dirección. Hoy va a llenarse de sillas la verdad, pues los santaclareños estamos erigiendo y ofrecemos a Silvio para siempre el más humilde trono en nuestro hogar y en nuestra plaza.

 

Palabras de presentación al concierto de Silvio Rodríguez en el Parque Leoncio Vidal, de Santa Clara. Inauguración del Longina 2017.