Ganar un premio no determina la trayectoria de un artista. Así coincidieron Adrián Berazaín, Ernán López-Nussa y Alejandro Falcón al ser interrogados sobre cuánto marcó su carrera haber obtenido un premio Cubadisco. Para el último de ellos, merecedor del galardón en varias ocasiones, este es un certamen importante en tanto impulsa producciones discográficas y “obliga” a los autores, productores, etc. a elevar cada vez más su nivel profesional.

“No me gusta que la música se enmarque en premios y competencias —agrega—, pero vale reconocer la calidad de los fonogramas que se presentan, así como de todo el equipo creativo que está detrás de ellos”.

portada de Claroscuro fonograma de Alejandro Falcón ganador de un Cubadisco
Claroscuro, fonograma de Falcón ganador de un Cubadisco


Por otra parte, Adrián Berazaín respondió: “Todo premio marca un giro, por lo general ascendente. A pesar de que las canciones sean hechas y grabadas con anterioridad —incluso escuchadas—, el premio es lo que muchos necesitan para considerar algo como bueno”.

En tanto, Ernán López-Nussa consideró: “Este es un evento importante porque, en gran medida, eleva el nivel profesional de los creadores. La competencia provoca al realizador, al artista… a hacer un trabajo mejor, más acabado.

“Creo que ha contribuido a elevar la conciencia de quienes se desarrollan en la industria discográfica, pero aún existe mucho paternalismo, un gran enemigo que tenemos los cubanos y que ya es parte de nuestra idiosincrasia. Pienso además que la forma de votar por los ganadores es muy impersonal. Mantengo el criterio de que la votación tradicional es más certera, a pesar del error humano”.