El informe preliminar del Fondo Nacional en Memoria de los Agentes de la Ley confirma que este año han muerto en servicio 139 policías norteamericanos, cifra que supera los 120 del año anterior.

Cuando se sabe que las pérdidas estadounidenses, durante los quince años de la guerra en Afganistán, suman 2392 militares muertos en acciones combativas, salta a la vista que el promedio ha sido unas 159 bajas anuales. Léase el dato otra vez: 159 bajas militares por año en Afganistán, contra 139 policías muertos en las calles del Imperio en 2016. La pregunta es evidente: ¿dónde está la guerra?