Ethiel Failde necesita días más largos, 24 horas apenas le alcanzan para organizar, ensayar y presentarse con su Orquesta Miguel Failde; entre disímiles proyectos el director musical dispuso unos minutos para referirse al aporte del conjunto al Festival Artes de Cuba: de la Isla para el mundo.

Ethiel Failde. Foto: El País
 

Unos 400 artistas cubanos actuarán desde el día 8 de mayo al 3 de junio venideros, en el John F. Kennedy Center, de Washington, Estados Unidos, entre ellos, quienes procuran mantener vivo el legado del creador de “Las Alturas de Simpson”.

La Failde aportará al Festival la juventud de sus integrantes, somos una orquesta con un promedio etario de 24 años; al mismo tiempo asumimos con pasión y responsabilidad un legado musical que atraviesa más de 150 años, comentó Ethiel.

“Representamos también el fruto de la enseñanza artística, uno de los tesoros del proyecto social cubano. En materia musical ilustraremos el repertorio habitual con danzones de ayer y de hoy, esos que ponemos a dialogar con la actualidad sonora del país.”

Danzonete, mambo, chachachá, son, tampoco faltarán en las presentaciones de la Failde, escogida para participar en la gala inaugural de “Artes de Cuba…”, prevista el venidero día 8, en el Eisenhower Theater.

Ahí estarán músicos cubanos radicados en la Isla y en otros lugares del orbe; entre ellos el compositor y saxofonista Yosvany Terry, de quien la Failde tiene excelentes obras en su repertorio habitual, añadió Ethiel, tataranieto del creador del danzón en Cuba.

“La reina de la noche será, sin dudas, ese manantial del feeling que es Omara Portuondo. Con ella interpretaremos dos temas y uno será el danzón de danzones: Almendra.”

En el Millenium Stage, el día 11, ofrecerá la Failde su concierto central dentro el programa del evento, y en locaciones como la Duke Ellington School of the Arts, realizará talleres y conciertos didácticos para estudiantes de música de diferentes niveles, y profesionales interesados.

Agradecemos a los organizadores la amplitud de nuestra presencia en el Festival, lo que permitirá mostrar a un mayor público nuestro arte y al mismo tiempo nos regalará más oportunidades de retroalimentación; ese diálogo entre cubanos y estadounidenses será contundente ejemplo de la fuerza de la cultura y una de las mayores contribuciones de este Festival, aseguró el joven músico.

“Llevaremos a Washington el repertorio que hacemos en nuestros conciertos en la ínsula: los clásicos del danzón, el mambo, el chachachá y el son, con las nuevas creaciones que responden a nuestro concepto de trabajo y que llegan de la mano de creadores como Alejandro Falcón.

“Privilegiamos a los autores y compositores de Matanzas porque nos sentimos orgullosos de los aportes que desde nuestra tierra natal se realizan a la música y la cultura cubanas; por eso no faltarán nombres como Miguel Failde, Dámaso Pérez Prado, Ernesto Duarte y Frank Domínguez.“Este foro es simbólico por donde quiera que se mire: por la cantidad de artistas que participan de diferentes manifestaciones, su diversidad como embajada cultural, la estricta curaduría del equipo del Kennedy Center y su disposición a sortear los propios escollos que la política hacia Cuba le plantean.

“Que se levante esta vitrina para las artes de la pequeña Isla en la capital de los Estados Unidos cuando los vientos que soplan desde la Casa Blanca no parecen favorecer el accionar de las instituciones y los más grandes artistas de ese país, es muestra de la importancia de este Festival.

Foto: La Jiribilla
 

“Ya se sabe que la cultura para los cubanos es alegría, pero también es resistencia, es la Patria que cantamos y las causas que bailamos, es conga para andar y al mismo tiempo horizonte, proyecto. “Los pueblos de Cuba y Estados Unidos quieren dialogar, entenderse, disfrutarse; los préstamos de uno y otro lado son más que evidentes en la música; si en la década del 20 del pasado siglo Antonio María Romeu introdujo el solo de piano, la improvisación en el danzón, es porque esa libertad vino con el jazz y sobran los ejemplos que nos conectan con lo más puro de la cultura de EE.UU.”.

Aunque en pequeños y grandes escenarios se escuchó ya el arte de la Orquesta Miguel Failde, emoción, presión, compromiso, afloran en los jóvenes músicos que llegarán al Kennedy Center, un complejo cultural de gran dimensión y renombre.

“La orquesta ya tuvo el pasado año su primera gira internacional y estamos muy felices por haber recorrido cinco estados de México, un país y un pueblo tan querido, pero sabemos que en nuestros seis años de existencia el Festival Artes de Cuba será el escenario de más alto nivel que habremos ocupado fuera fronteras.

“Del análisis del contexto y los buenos artistas seleccionados, se puede imaginar con cuánta presión nos sentimos; eso lo hemos convertido en horas de ensayo y en alegría para regalar a partir del martes próximo.”

Luego del Kennedy Center los proyectos no se detienen para la Failde, la grabación de dos álbumes, la preparación de una gira por el continente africano y la filmación de un video clip ocuparán los próximos meses de la orquesta, tiempo que ha de ser bien repartido porque le es imprescindible aprovechar cada una de las, muchas veces cortas, 24 horas del día.