Aunque resulte un lujo —económicamente hablando— conectarse a Internet o tener un celular que “resista” múltiples aplicaciones, lo que no circule por esos soportes prácticamente se desconoce. Por tanto, apropiarse y dominar esas herramientas resultan máximas, si se aspira lograr una promoción artística y cultural, en consonancia con el actual contexto.

Precisamente, ello motivó que en busca de realizar las alianzas cultura-tecnologías y valorar sus verdaderas potencialidades, en Sancti Spíritus, en enero de este año, se apostara por la realización de un evento sin precedentes en el país: la Feria Tecnológica La Guayabera 5.0.


Ambiente conectado. Fotos: Nelia Moreno


En esa edición inaugural, se constató la necesidad que existía en el territorio de estrechar vínculos entre las propias entidades, vinculadas al mundo digital, y cómo al asumir los contenidos culturales como suyos lograban más seguidores. Suficientes razones para un reencuentro en este mes de agosto, otra vez, en la Casa de la Guayabera.

Justamente, esa institución asume un impacto simbólico al organizar, junto al Sectorial de Cultura y Arte y la Oficina territorial de control del Ministerio de Comunicaciones, este sui generis encuentro porque desde cada uno de sus espacios: galería, área de confección y venta de nuestra prenda nacional, así como sus cuentas en las redes sociales de Facebook y Twitter, transpira cubanía.

Ya en esta segunda ocasión, afortunadamente, se logró una mayor participación no solo de las entidades relacionadas con los productos digitales, sino con las propias subordinaciones de la Dirección Provincial de Cultura como la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Rafael Gómez Mayea, stand premiado al cierre de la cita por mantener una programación en vivo con los mejores exponentes de su catálogo, la cual llegó en tiempo real a las redes sociales.

También se unieron Artex y el Centro Provincial del Libro con expoventas de sus mejores productos.

Igualmente, tanto quienes recorrieron la emblemática casona, donde se resguarda la mayor colección de guayaberas en Cuba, como quienes se mantuvieron al tanto de cada momento por los sitios digitales que ofrecieron cobertura, disfrutaron de la inauguración de la exposición Lección de arte Volumen 0, de los creadores José A. Rodríguez Ávila y Omar Fernández Galí (Cuti), artistas visuales del patio que, entre otras manifestaciones, se develan mediante el grabado.

Además, se sucedieron conciertos en cada una de las jornadas, distinguiéndose el del novel músico cubano Luis Franco, quien reconoció cuán útil es para su promoción la utilización de la multimedialidad del ciberespacio, donde se mantiene en interacción constante con quienes deciden escuchar sus propuestas.


Luis Franco en concierto


El programa de la Feria tecnológica La Guayabera 5.0, dedicada al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, también reservó conferencias y conversatorios, donde la fusión cultura-tecnologías fue evaluada como una deuda aún para Cuba, pues es ahora que se comienzan a dar los primeros pasos en ese sentido.

De acuerdo con Alexis Triana, director del Centro de Comunicación del Ministerio de Cultura, actualmente, uno de los grandes debates sobre la promoción del arte y la cultura recae en que el pensamiento que le respalda es analógico.

Por ello, instó a que cada día se debe repensar cómo ese trabajo, si se tienen los medios y las aplicaciones, puede llegar a un mayor número de personas. Por ejemplo, se refirió a lo oportuno de incorporar mediante la mensajería del celular las diversas carteleras de las instituciones, una vía de divulgación con mayor alcance e interactividad.

Otro talón de Aquiles es que hoy, al interior de las instituciones y de los gestores de información, faltan conocimientos y estudios que permitan primero jerarquizar los productos culturales que se promocionan y luego, aprovechar las propias lógicas del panorama digital para que se logre el objetivo anhelado.

Así lo constató Yuris Nórido, fotorreportero del portal Cubasí, al opinar que se vive en la mayor revolución del periodismo, pues aunque hay muchas personas conectadas en el mundo, otras tantas no, por lo que resulta cada vez más complejo acercarse a los diversos públicos con materiales atractivos.

Se debatió también sobre la necesidad de responder siempre a lo pactado por la política cultural cubana en los diferentes soportes digitales. Esos nuevos espacios de intercambio y diálogo son verdaderas herramientas para contrarrestar el complejo contexto que vive el país, influenciado por tendencias totalmente divorciadas de nuestra idiosincrasia.

En ese sentido, se recordó cómo Fidel Castro fue el principal impulsor del proceso de informatización de la sociedad cubana, al exhortar que las tecnologías se pusieran al alcance de la población, principalmente de los jóvenes, no solo con los Joven Club, sino también con los programas audiovisuales y multimedias educativas en las escuelas.

Un ejemplo de cómo han sido la aceptación y resultados de esa idea del Comandante en Jefe, se evidenció en los días de la feria espirituana, al abrir sus puertas el primer Joven Club móvil del territorio, el cual llegará a las comunidades más intrincadas de la provincia. De esa forma, se llevarán todos los servicios de esa institución —tiempo de máquinas, asesoría e implementación sobre diversos temas, cursos y la descarga del producto cultural Mochila— a las localidades exentas de esas opciones.


A buen resguardo las consolas de los Joven Club


Las jornadas vividas en la Casa de la Guayabera también posibilitaron que las entidades asistentes mostraran todos sus servicios. Precisamente, en el stand de la División Territorial de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) se lograron buenos resultados, al materializar contratos de publicidad para ser insertados en el Directorio Telefónico, y el de la Unión de Informáticos de Cuba (UNI) tuvo mucha aceptación, al incluir afiliados del sector no estatal con aplicaciones muy buscadas por la juventud.

Sin dudas, son desafíos que encara el sistema empresarial cubano y que gracias a las potencialidades de las tecnologías pueden ser viabilizados con comunicación, conocimientos y formas de asumir el trabajo, en consonancia con las verdaderas necesidades e intereses del actual contexto. Una verdad de Perogrullo evidenciada durante las jornadas de la II Feria Tecnológica La Guayabera 5.0.

A pesar del buen sabor dejado durante los tres días de este evento, auténticamente yayabero, que ha demostrado que los límites de la verdadera cultura son relativos, aún se precisa consolidar mucho más su programa para ganar en número de público, que busca siempre opciones con calidad. Todo un reto para su próxima edición, pactada para enero de 2018.

No obstante, ya ha marcado la diferencia con el resto de los sucesos que tienen lugar en el territorio y el país, por lo que cuenta con todas las condiciones para erigirse como el gran evento que identifique a Sancti Spíritus en Cuba.