El pasado fin de semana tuvimos la suerte de asistir a una feria tecnológica, con sede en una de las ciudades cabeceras de la región central de Cuba. La novedad del acontecimiento, así  como el empeño y la convicción de sus organizadores, motivaron este coloquio que ahora compartimos con los lectores de La Jiribilla.

¿Cómo han soñado ustedes esta feria?

Carlos Figueroa, Director de la Casa de La Guayabera: Creo que lo que nos falta, aunque este año tuvimos más, es la presencia de la Cultura. Antes éramos “la recreación”, hoy no; hoy somos los actores de la Feria y el soporte es la tecnología.

Lo primero que hay que pensar es que no puede quedarse en la barrera de la Quinta Santa Elena, que es el edificio donde radicamos. El arte tiene que hacerse presente con mayor fuerza, vinculada al tema central de la informática y las comunicaciones. El teatro debe tener un espectáculo de primer nivel, al menos una noche, en su escenario, aunque su impacto pueda alcanzar los cinco días de la Feria... Hay que vincular todas las instituciones del sistema de la cultura con una programación que permita intercambiar, que sea una fiesta de las artes. Tenemos que planificar un evento donde la Casa de la Guayabera sea solo la sombrilla, y lo demás sea lo que valga.


Carlos Figueroa. Foto: Nelia Moreno


Rolando Lasval, Director del Sectorial Provincial de Cultura: Quisiéramos pensar una feria como esta, con un alcance nacional. Hemos sido totalmente espontáneos y tenemos que pasar a otro nivel, de la espontaneidad a la planificación. Primero, fijar fechas que muevan participación. Segundo, convocar a patrocinadores que se definan como aliados, como ya lo es hoy el Centro de la Música y los Espectáculos, como lo puede ser también el Instituto del Libro o el Instituto de la Música…

Figueroa: El Instituto del Libro no puede quedarse en un stand, sino que debe tener presentaciones, interacción con los autores sobre estas temáticas que despiertan tanto interés y motivación. Y lo mismo con nuestros investigadores, con toda la fuerza del movimiento cultural y artístico.

Lasval: Tiene que hacerse con la integración de las instituciones culturales y de todas las manifestaciones del arte. Es una feria cultural, que potencia el uso de las nuevas tecnologías, y establece un referente en la relación con los organismos y empresas que operan la informática y las comunicaciones, que es un tema esencial hoy, y una de las prioridades del Ministerio de Cultura.

¿Estarán fundando un nuevo evento, que no tiene antecedentes?

Figueroa: La Feria puede y debe convertirse en el evento insignia de Sancti Spíritus porque la provincia carece de un evento que nos identifique, y con ello ganaríamos un espacio novedoso y representativo para nuestra capital provincial y para el país.

Lasval: La idea es desarrollar este proyecto, que apenas está en su segunda edición; para cuando hablemos de música tradicional o de tríos, podamos vincular o colgar su música en las redes. Vamos a hablar del uso de la informática y sus múltiples aplicaciones, que lo que se haga y planifique se vincule con las tecnologías, como la realización de foros online para el intercambio de experiencias.


Rolando Lasval. Foto: Cortesía del entrevistado


Figueroa: Un encuentro que nos permita, desde las nuevas tecnologías, la promoción de la cultura; eso sería espectacular, ese es nuestro sueño.

Lasval: Un sueño posible y realizable, pues con el uso de las nuevas tecnologías puedes hacer cosas increíbles sin moverte de Sancti Spíritus.

¿Podrá una cultura tradicionalista como la espirituana asumir un reto como este?

Figueroa: Creo que lo hemos logrado. Desde la primera edición, lo tradicional no se ha doblegado ante las tecnologías. Conseguimos que hayan estado coros, tríos, coro de claves; que hayan estado aquí las parrandas, que incluso a nivel de pensamiento algunas personalidades, algo conservadoras, de la cultura espirituana se sentaran en una mesa a dialogar.

Lasval: Además, la cultura tradicional no riñe con las nuevas tecnologías, porque las nuevas tecnologías no sustituyen la cultura. Lo que pasa es que es el soporte para la promoción y la divulgación de esa propia cultura, aun cuando sea tradicionalista. Creo que debe sentirse orgulloso cualquier tradicionalista que esté en las redes, pues es la manera que hoy tiene de llegar al mundo sin salir del pueblo.

Cuando ya estén definidos los alcances ¿habrá algún momento, alguna posibilidad, de conectar el proyecto con la industria turística?

Figueroa: Sí, pues a pesar de ser una ciudad de tránsito, tiene un rico patrimonio que se puede mostrar sin salir de aquí, como la propia guayabera. Hoy tenemos una infraestructura cultural que permite trabajar eficientemente, solo hay que seguir potenciándola. Esto ayudaría al crecimiento del turismo en la ciudad, para que deje de ser de paso, de una noche, o decir que vas a tener un evento en los que en esos días puedan venir los turistas de Trinidad, de la Cayería norte o de Villa Clara, porque habitualmente pasan a almorzar y a recorrer la ciudad, y no a recibir la historia de nuestra provincia.

Lasval: Yo pienso que la industria del turismo tiene que ser aliada de todo el producto cultural, de cuanto evento hay, porque es una industria que primero nos comunica con el mundo. Y segundo, nos da ingresos al país, dos razones que no pueden estar ajenas. A su vez, creo que nada que no esté consolidado, debe aventurase a mirar de cara al turismo, porque corremos el riesgo de convertirnos en otro de los fracasos del producto cultural vinculado con el turismo. Corremos el riesgo de estar saltando junto al turismo y no consolidando un evento que tiene otros fines, y que está mirando a toda Cuba.

Antes hay que presentar este proyecto al propio Ministerio de Cultura, desde donde hay mucho interés en respaldar esta prioridad, y que tiene en las industrias culturales experiencias sui generis, como la de la EGREM para la descarga digital de música. Hay que buscar alianzas, como con el Ministerio de las Comunicaciones, y demostrar que en una ciudad a 300 km de la capital del país, se puede realizar un proyecto como este, del que no hay precedente en nuestro territorio; y que el país vea hacia el mundo, y el mundo, a esta provincia de la región central de Cuba. Es otro gran reto…