...Cuando viajé, hace muchos años ya, a las comarcas casi inexploradas del Alto Orinoco, no fui en busca de pintoresquismos ni de taparrabos: fui en busca de Le sacre du printemps… La flauta de un indio piaroa, casi desnudo, me hizo entender el tema inicial de la partitura de Stravinski.   

Alejo Carpentier. La música en Cuba. Ediciones Museo de la Música, pág. 289

Como parte de la celebración del mes de la Cultura Francesa en Cuba, se estrenó el pasado 11 de mayo (por dos semanas) en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso,  en el aniversario 180 de su fundación, Consagración, obra de los coreógrafos franceses Jonathan Pranlas-Descours y Christophe Béranger, de la compañía Sine Qua Non Art, de los bailarines de Danza Contemporánea de Cuba, y de los músicos de la Orquesta del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso. Han apoyado este proyecto instituciones cubanas y francesas porque la conexión Cuba-Francia tiene fuertes lazos históricos, tendidos a través de sus relaciones culturales, más allá de la política.

Espectáculo Consagración
Espectáculo Coil. Fotos: Adolfo Izquierdo

Hace 90 años se estrenó La Rebambaramba (1928), del compositor cubano Amadeo Roldán (París 1900 – La Habana 1939), con texto de Alejo Carpentier. Dentro de pocos meses celebraremos 50 años (octubre de 1968) del debut en Cuba del Ballet del siglo XX con Rito de Primavera, de Maurice Béjart, y a las puertas de su medio siglo, no se borra la huella indeleble que marcó a bailarines, críticos y al público cubano.

 “Desde mi corazón, un saludo a todos los cubanos”, expresó Maurice Béjart al partir.

La Revolución cubana me ha inspirado la idea de montar aquí, en Cuba, la Novena Sinfonía, con la utilización del Conjunto de Danza Moderna y el Ballet Folklórico, cuyas actuaciones he tenido la oportunidad de admirar.

Granma, La Habana, lunes 28 de octubre de 1968.

El debut internacional de la hoy Danza Contemporánea de Cuba fue en el Festival de Teatro de las Naciones (1961), y una de las coreografías presentadas fue La Rebambaramba, cuya creación, indiscutiblemente, tiene mucho que ver con la admiración de Roldán por Stravinski y su innegable influencia en la vanguardia musical cubana de los años 20 y 30 de la pasada centuria. Entre las tantas críticas favorables se destacan:

Pero este ballet [La Rebambaramba], estrenado en La Habana, con reconocimiento total, es uno de los mayores éxitos coreográficos jamás obtenidos, nos dará el placer de presenciar el origen mismo de casi todos los carnavales latinoamericanos.

Lorelle, Yves. “Théâtre des Nations: Ensemble National de Chants et Danses  de Cuba”, en: Revista de Teatro de las Naciones (París, Francia), abril, 1961.

Alejo Carpentier, autor de la novela La Consagración de la primavera, y el más grande cronista de la cultura francesa en Cuba y de la cultura cubana en Francia, en una entrevista concedida a Salvador del Río, publicada en la Revista Mexicana de Cultura en diciembre de 1974, explica el porqué del título de su novela:

...Y como la novela que voy a entregar… gira en torno a la praxis revolucionaria que marcó a mi generación, pensé mucho en la partitura de Stravinski… ¿Sabe usted que el tema inicial de esa obra fue, para Roldán, para Caturla, para muchos amigos míos, una suerte de santo y seña, de motivo que silbábamos para saludarnos, afirmar nuestra presencia, crear un vínculo de solidaridad en momentos difíciles?...  Ese tema marcó mi adolescencia. Por ello he querido ponerlo en el comienzo de una novela, que acaso, sea la más importante que haya escrito hasta ahora.



 

Y como la danza nos une, en “Trayectoria de una partitura”, el propio Alejo Carpentier señala que  “la partitura de La Rebambaramba (1928) influenció en el orden técnico a algunos compositores contemporáneos que la celebraron al ser estrenada en París”. Los bailarines norteamericanos Ted Shawn y Ruth de St. Denis estuvieron interesados en estrenarla en New York, y Serguéi Diáguilev, el empresario fundador de los Ballets Rusos, quien no contaba con un gran presupuesto, quiso hacer una adaptación para su puesta en escena, pero murió en Venecia en 1929 y quedó trunco ese proyecto. 

En el 2004, junto al coreógrafo cubano Iván Tenorio, Danza Contemporánea de Cuba quería crear La consagración de la primavera, a partir de la visión de Alejo Carpentier en el año de su centenario; sin embargo, por oscuras razones no fue posible. La coreografía que presentamos no está inspirada en la novela de Carpentier, pero capta las intenciones de la rusa Vera (personaje principal de la novela) de tratar de llevar a la escena la fuerza, la armonía y el espíritu del cubano cuando danza.

Los que ya conocían la partitura de La consagración de la primavera —gran bandera revolucionaria de entonces—, comenzaban  a advertir, con razón, que había en Regla, del otro lado da la bahía, ritmos tan complejos e interesantes como los que Stravinski había creado para evocar los juegos primitivos de la Rusia pagana.

       Alejo Carpentier. La música en Cuba. Ediciones Museo de la Música, pág. 215

A inicios del año 2005, la bailarina cubana Menia Martínez llegó a Cuba y, como es habitual, nos contactó; esta vez traía el irrealizado sueño de Maurice Béjart de  trabajar con la compañía, pero otra vez se frustró con el fallecimiento de uno de los fundadores de la danza contemporánea en el 2007.

Con este “ceremonial de la danza”, con esta Consagración, acompañada de esta música maravillosa que el próximo 29 de mayo cumplirá 105 años de su estreno, aplaudida y silbada en el Teatro de los Campos Elíseos de París, y que sigue siendo tan actual y especial,  hemos tenido la intención de dar la bienvenida a la primavera y al inicio de los festejos por el aniversario 59 de la Danza Moderna o Contemporánea en Cuba.