Erick Iglesias Rodríguez, mejor conocido en la escena musical cubana como Cimafunk, es un cantante, compositor y productor que llegó a la capital en busca de un sueño: hacer su música. Nacido en la provincia de Pinar del Río, comenzó a cantar en la Iglesia Bautista, más tarde incursionó en el reggaetón, hasta que se metió de lleno en la trova.

Fotos: Cortesía de la autora
 

“Comencé a meterme en las peñas de trova con Víctor Quiñones y un montón de gente que en ese momento formaban parte de un gran movimiento del género en Pinar del Río, allí un amigo y yo nos unimos y recorrimos toda la provincia”.

Una vez graduado del nivel medio, comienza a estudiar la carrera de medicina, que dejó a la altura del segundo año. Según cuenta este artista, llegó a La Habana por recomendación de su amigo Yordi Toledo, quien estaba grabando un disco en la capital.

“Cuando llegué aquí y vi los edificios, las calles y todo eso me dije que no regresaba más para Pinar. Una vez que emigré vivía hoy en casa de una persona y mañana en la casa de otra. Estuve trabajando en cualquier cosa durante un año y pico, hasta un día.

La primera puerta que tocó Erik fue la de su coterráneo Raúl Paz, “averigüé la dirección de su casa y le hablé para que escuchara algunos de mis canciones, él lo hizo y me invitó a ser su corista en ese gran concierto que fue Carnaval en el Karl Marx”.

David Torrens, Liuba María Hevia, Hoyo Colorao, Los Boys e Interactivo han sido plataformas en la carrera de este joven. “Me llamaron para varios trabajos y yo iba a cada uno. Con Interactivo todo ha sido sabrosura, uno aprende mucho a la misma vez que tienes mucha libertad”.

Componer sus canciones es fundamental para él, “yo compongo sobre la temática sexual, la mujer, la comida mezclada con el sexo, con doble sentido y sin vulgaridad; también me atrae la temática africana”.

Cimafunk

 

A finales del 2016, comienza su carrera en solitario bajo el nombre artístico de Cimafunk. “Elegí ese nombre porque quería combinar la idea del cimarrón con la música que me gusta, el funk, entonces hicimos una mezcla entre esas palabras y nació Cimafunk”.

Habiendo transitado por varios géneros, la banda no puede prescindir de los ritmos afrocubanos y del funk, “queremos escaparnos de la música que hay en el ambiente, queremos hacer una cosa con nuestros términos, con mi estilo”.

Una vez que comienzan como banda, Erik se da a la tarea de producir un disco que se lanzó en Francia el pasado año. “Terapia fue producción independiente completamente, una vez que hice ese trabajo en Francia, ya regresé a Cuba sabiendo lo que quería proyectar”.

Cimafunkel Primer lugar del concurso “Primera Base” del Festival Havana World Music 2018 y fue ganador del Gran Premio Cuerda Viva 2018 en la categoría Agrupación Novel y nominado en la categoría de Funk.

“Me gusta mucho lo que hago, pero pienso que el reto más difícil durante estos últimos tiempos ha sido conformar la banda, que todos concordemos, encontrar buenos músicos, que el trabajo funcione bien y que ellos entiendan lo que quiero transmitirle al público”.

Este singular artista se nutre de la música de los estadounidenses James Brown, George Clinton y Prince, Al Green, Bill Withers y los cubanos Benny Moré, Bola de Nieve y Juan Formell.

Cimafunk se ha hecho de un público que lo escucha y lo sigue, además de cantar con Interactivo los miércoles en el Bertolt Brecht, tiene un espacio con su banda en ese mismo sitio los sábados alternos de cada mes.

Asimismo, a inicios del próximo mes de julio estará en la XIV Edición del Festival Internacional de Cine de Gibara y el 14 en la graduación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.

 “Hace rato que deseaba estar en el Festival de Cine de Gibara como artista y ahora, por suerte,todas las condiciones se dieron”.

Mientras, en la Casa del Alba Cultural hizo vibrar el Patio de Baldovina este 20 de junio,  allí se congregó un amplio público que danzó y cantó sus pegajosos temas. Para dicho artista, subirse al escenario y cantar con su banda representa “pasar un rato sabroso”.

Nunca tiene un guión preestablecido, pero sí quiso comenzar la velada con dos de sus canciones: “Pasar el tiempo” y “A tu merced”. Además, se sumaron en el escenario, amigos músicos de diversos lares de Latinoamérica, ellos se hacen llamar “Los Yumas”.

“Me gusta ver como fluye la energía, canto hasta que me den las ganas, me gusta sentir el flow del momento”, confesó el músico.

Erick Cimafunk no detiene la marcha, no piensan descansar hasta posicionarse en la escena musical cubana. Metas y planes no le faltan, así como le sobra estilo, pues según nos asegura “los artistas tienen el poder del espectáculo, todo lo que sueñas ser de niño se puede hacer en el escenario”.