He leído cierto alegato de jóvenes cineastas cubanos, titulado “Palabras del cardumen”, donde estos afirman apostar por la desactivación de lenguajes viciados y miméticos, pero, en vez de un texto que justifique tamaña declaración, se aparecen con una soflama repleta de eslóganes, frases hechas y lugares comunes.
Por ejemplo, dicen oponerse a las “falsas esperanzas”, “al cine complaciente”, a “los idearios desgastados” y, ante esa andanada de tan pobre minería semántica, perplejo yo me pregunto cuáles serían entonces las esperanzas verdaderas, el cine arisco, o los idearios lozanos y relucientes.
También afirman apostar por un cine que dude —“porque fe que no duda es fe muerta”—, pero en parte alguna les percibo titubeo, empezando por la propia frase que citan; más bien dicho, el texto ensambla un rosario de adjetivos que excluyen cualquier matiz o trámite inteligente, tales como: desgastados, desconectados, falsos, burda, viciados, penoso, repudiable, lesivo, etc.
Caramba, me pregunto qué nación pretenderán reimaginar estos chicos con tan limitado patrimonio conceptual.
Y a ver, ¿por casualidad alguien creería en la buena voluntad de quien propone diálogo de iguales, pero poco antes estereotipa y tacha a su contraparte de impolítico, difamador, falto de ética, censor, y una larga lista de etiquetas vejatorias?
¿Para qué lectores va dirigido este texto? No, y ¿qué clase de cine haría quien se muestra tan falto de creatividad y estilo, y sobre todo, pretende convencer empleando un lenguaje de clara inspiración demagógica? Pero bueno, no seamos categóricos y démonos el beneficio de la duda: a lo mejor es que piensan hacer una película sobre la vida de Goebbels.

Luego de la polémica en torno a la pasada Muestra Joven, se convocó a cineastas y cinéfilos para la firma
del manifiesto, con la etiqueta: #FirmoSoyCardumen. Foto: Captura del muro de Facebook de Cardumen








Señor Antonio, puede ver mis cortos. Puede buscarlos en internet, pero además ver la lista de los firmantes, entre ellos Fernando Pérez, Daranas, Enrique Pineda Barnet etc, o si le parece mejor busque en internet quienes son esos chicos que no reconoce en el listado (si va a la Muestra Joven tal vez tenga una idea) y de paso se entera qué nación pretendemos reimaginar con tan limitado patrimonio conceptual.