En la calle Águila, en Centro Habana, se encuentra el cuartel general de Guámpara Music. Allí, en un estudio repleto de discos de vinilo, de posters de Michael Jackson, Bob Marley y otros monstruos de la música mundial, se cocinaba hasta hace poco un proyecto compilatorio de las nuevas voces de la escena urbana en Cuba. Allí, cerca de doce artistas —cultores de los ritmos afrocubanos, de la cultura hip-hop, del spoken word— grabaron un álbum primigenio, una suerte de manifiesto del orgullo negro en la Isla.

Así surgió AfroRazones, cuya idea original parte de la conjugación de otros dos amantes de la subcultura y del género: Luna Olavarría, mexicana-puertorriqueña, estudiante de The New School, en New York; e Isnay Rodríguez (DJ Jigüe, el hombre detrás de las máquinas en ese quinteto explosivo del jazz cubano contemporáneo que es Yissy & Bandancha), productor.


Portada del disco.


Luna, que venía de archivar la resistencia negra y sus historias, en un proyecto de tesis, vino a Cuba para explorar su negritud, su raza. El encuentro con DJ Jigüe sería, cuando menos, un espaldarazo a sus propósitos. Juntos armaron el esqueleto de AfroRazones. A ellos se les sumarían más tarde otros productores como El Prófugo, El Lápiz, DJ Drew. Se sumarían también artistas como La Reyna y la Real, Luz de Cuba, Yaimel Camps López (Renovación urbana), Yissi Klibre (Golpe Seko), Rafael (El Individuo), Positivo Siempre, Sigrid, Rositik (Company Yoruba), Kamerum el Akadmico (Guámpara Music), Mutila, Ethián Breba-g Man, y Ahmel Incera Cepeda.

“El álbum —dice DJ Jigüe—, está pensado no como grabaciones aisladas, sino con un eje central: la afrodescendencia y la mirada que sobre ella tienen los propios artistas que intervienen en el disco. AfroRazones es un proyecto inclusivo, que se vuelca sobre la nueva generación de raperos y raperas cubanas. Son doce temas, doce artistas (seis hombres y seis mujeres), que transitan por el rap, el spoken word, el R&B, los distintos elementos de la cultura hip-hop”.

De esta manera el fonograma —lanzado este 28 de abril en plataformas digitales y recientemente nominado al Cubadisco 2017, buen comienzo sin dudas para el proyecto—, abre con “Mi raza”, tema de Rafael el Individuo, donde el artista urbano se autodefine como afrodescendiente y  —identidad mediante— respalda su creencia. “Si no tenemos en cuenta de dónde venimos, no podemos saber hacia dónde vamos. Ni la música que queremos hacer. Eso es lo que proclama este tema para el cual tuve que hacer una investigación previa”, comenta el integrante del grupo Con100cia.


Isnay Rodríguez (DJ Jigüe), al frente de Guámpara Music. Foto: Internet


Pero dentro de este álbum también está el performance poético, la palabra hablada. El spoken word, que como género literario tuvo su génesis en Estados Unidos con la poesía jazzística, más tarde con los poetas beat en los años 50, también invade el disco. Ahmel Incera Cepeda, uno de los iniciadores de este movimiento en Cuba, para esta ocasión decidió compilar fragmentos de diferentes poemas y crear una suerte de mix en su track “Trozos y restos profundos”.  

“En este tema comienzo hablando sobre la llegada de nuestros ancestros a Cuba en los barcos esclavistas, para luego concluir con la fuerza del cubano revolucionario. Mi palabra va llegando, haciendo una documentación dentro de un solar, en torno al modo de vida pobre de una ciudad, transitado además por los movimientos que conforman el hip-hop cubano”, refiere Ahmel para quien AfroRazones podría ser una herramienta de lucha en contra del racismo, la discriminación. “Este disco le da fuerza al negro, lo incita a insertarse en la sociedad, en la música, en el arte”.

Más allá de ello, sin embargo, AfroRazones —según DJ Jigüe— tiene otra premisa: “Mostrar que existe un rap cubano, que no imita a nadie. Tenemos muchas influencias, pero tratamos de tener un discurso propio. Sé que cuando la gente escuche cada uno de los tracks del álbum va entender de dónde venimos, qué queremos”.