Articulo Duplicado de prueba

La danza no podía ser menos aquí. Ella y el Festival marcan con su ritmo, un tiempo, que desborda de amigos en esta fecha cada dos años. Están en la escena, en los teatros, en la calle. La Habana es danza también multiplicada, y las palabras se permean con esa cadencia para hablar de un encuentro que cada día es más joven, a pesar de sus 54 años bailando.

La danza no podía ser menos aquí. Ella y el Festival marcan con su ritmo, un tiempo, que desborda de amigos en esta fecha cada dos años. Están en la escena, en los teatros, en la calle. La Habana es danza también multiplicada, y las palabras se permean con esa cadencia para hablar de un encuentro que cada día es más joven, a pesar de sus 54 años bailando.La danza no podía ser menos aquí. Ella y el Festival marcan con su ritmo, un tiempo, que desborda de amigos en esta fecha cada dos años. Están en la escena, en los teatros, en la calle. La Habana es danza también multiplicada, y las palabras se permean con esa cadencia para hablar de un encuentro que cada día es más joven, a pesar de sus 54 años bailando.

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