Arrancó la fiesta del arte joven

Con la realización del tradicional desfile popular hasta las inmediaciones del edificio La Periquera, Monumento Nacional, comenzó la primera jornada de actividades de la 23 edición de las Romerías de Mayo, dedicadas al aniversario 30 de la fundación de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), al 90 cumpleaños de Fidel, y a la solidaridad con el pueblo venezolano.

La Ciudad de los Parques se erigirá en la capital del arte joven hasta el venidero domingo, en tanto se han dado cita en ella cientos de artistas, escritores, promotores culturales del país y de otras 20 naciones, entre estas, Colombia, Venezuela, México, Estados Unidos, Suiza, Rusia y Australia.

Las presentaciones en el teatro Eddy Suñol del cantautor Polito Ibañez junto a la Orquesta Sinfónica holguinera, y un concierto de Adrián Berazaín en los alrededores del monumento a Lucía Íñiguez, en la plaza de la Revolución, marcaron la noche de pre romerías de este lunes, y de una semana en la cual la música estará de plácemes, además, con las presentaciones de William Vivanco, Eduardo Sosa, Pepe Ordaz, Augusto Blanca, Raúl Torres y el dúo Buena Fe.

El espacio teórico Memoria Nuestra sesionará a partir de hoy también en la sede del museo provincial de Historia con un homenaje a Esther Montes de Oca, madre de los hermanos Luis y Sergio Saíz, y la apertura de la exposición fotográfica Fidel, hombre que transgrede el tiempo, de Alex Castro.

En su diversidad de intereses y propuestas, la mayoría de los eventos especializados de la Romerías darán comienzo esta misma jornada, entre ellos las Bloguerías, dedicadas al debate sobre las redes sociales en internet, y los encuentros Teatro Callejero, de Danza, Artes Plásticas, Poesía, Audiovisuales y Literatura.

Entre otros momentos esperados, los asistentes intercambiarán durante el festival de fotografía autodidacta Fotofest, sobre el tratamiento de este arte en las poblaciones indígenas, en el que se incluye un homenaje al peruano Martín Chambi Jiménez (1891-1973), considerado pionero del retrato y la fotografía como testimonio étnico y humano.

Fuente: Juventud Rebelde