Archivo José Martí

 

Publicada inicialmente por el Consejo Corporativo de Educación, Sanidad y Beneficencia, la revista Archivo José Martí apareció en julio-agosto de 1940, consagrada a la divulgación de la vida y la obra del bien llamado “Cubano Mayor”. Pretendió, además, servir como repertorio martiano de todo cuanto sobre él se publicara dentro y fuera de Cuba.


Revista Archivo José Martí


Tuvo un consejo de redacción integrado por figuras sobresalientes de la cultura: Félix Lizaso, que tenía en su haber títulos como Posibilidades filosóficas en Martí (1935) y Pasión de Martí (1938), al que sumó, después de la aparición de esta revista, Martí, espíritu de la guerra justa (1944), Camino de Martí, de Paula 102 al campo de Dos Ríos (1953), Personalidad de José Martí (1954) y Normas literarias en Martí (1955); el narrador Federico de Ibarzábal; el español asentado en Cuba Rafael Suárez Solís, y Arturo Alfonso Roselló, entre otros; aunque, según se hacía constar, “el trabajo de confección, adquisición y preparación del material, corrección de pruebas y todos los demás detalles de la edición estará a cargo de Félix Lizaso”. La Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, creada en 1935, se responsabilizó con editar todos los números a partir del segundo, siempre al cuidado del mencionado Lizaso.

A pesar de que su salida fue irregular, mantuvo en su nómina de colaboradores a las más relevantes firmas de esos años: Fernando Ortiz, José María Chacón y Calvo, Emilio Roig de Leuchsenring, Raúl Roa, Eugenio Florit, Lino Novás Calvo, Mariano Brull, Fina García Marruz, Enrique Serpa, Alfonso Hernández Catá y Gastón Baquero, entre otros muchos nombres importantes. Asimismo, colaboraron, desde el extranjero, Alfonso Reyes, Julio Caillet Bois, Pedro Henríquez Ureña, Manuel Pedro González, Juan Ramón Jiménez, Baldomero Sanín Cano, Rufino Blanco Fombona y Guillermo Díaz Plaja.

Con la publicación del número 19-22, que forma el tomo 6 de la colección, correspondiente a enero-diciembre de 1952, dejó de publicarse Archivo José Martí, verdadero repertorio crítico que asumió la enorme tarea de dar a conocer no solo la obra de este hombre ejemplar, sino también muchos estudios a él dedicados. A lo largo de su trayectoria, esta revista constituyó (y aún hoy se mantiene esa importancia, verificable al consultar los números que integran la colección) una verdadera biblioteca de trabajos, donde el itinerario del autor de Versos sencillos es abordado desde múltiples facetas, además de inspirar a autores que plasmaron en ella sus poemas como gesto de agradecimiento y también de homenaje.

El poeta camagüeyano Emilio Ballagas afirmó en su breve ensayo “Conciencia martiana”, publicado en Archivo José Martí:

Tener un hombre de la estatura espiritual de José Martí por fundador y rector de una nación es, sin duda alguna, la más alta gloria a que un pueblo puede aspirar, pero implica también el más inviolable compromiso de su memoria. A la luz de esa conciencia martiana el camino erizado de dificultades se nos hará, si no menos difícil, mejor alumbrado. La meta distante nos parecerá cercana porque identificar a Martí con la estrella de nuestra bandera es apenas una metáfora, es visión de una realidad intangible pero segura.

Hagamos nuestras las palabras del autor de Cielo en rehenes.