Adiarys Almeida: “Estoy muy feliz de poder bailar para mi público”

Ya han pasado 13 años desde que Adiarys Almeida pisó por última vez un escenario cubano y, desde entonces, ha tenido una carrera meteórica en cuanta gala internacional de ballet se realiza en el circuito danzario internacional.

Como freelance llega a La Habana para participar en la gala que se celebrará el sábado 20 de agosto en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.


Foto: Internet


“Esta vez estaré bailando el pas de trois de El Corsario con Joseph Gatti (Principal Guest Artist) y el canadiense Matthew Golding (Principal Royal Ballet). También interpretaré una pieza contemporánea con mi amigo cubano Rodrigo Almarales (Principal Cincinnati Ballet), fundador de Improvedance y organizador de la gala”. 

Adiarys no está comprometida con ninguna compañía, sino que habitualmente recibe invitaciones por temporadas específicas, lo cual le ha permitido establecerse en muchos conjuntos del orbe como una bailarina capaz de asumir cualquier rol con rapidez, elegancia y soltura.

“Son otros tiempos y creo que he hecho muchísimo en estos 13 años. He crecido como artista y ser humano. He trabajado muy duro para llegar a donde estoy hoy, pero también he tenido la suerte de hacer una gran carrera internacional. He bailado todo tipo de repertorio, he aprendido diferentes estilos de la danza y he trabajado con muchos de los más reconocidos coreógrafos del mundo. También he tenido la dicha de pararme en grandes escenarios, lo cual jamás soñé en la vida. Soy muy afortunada de poder disfrutar cada día de lo que más amo, que es el ballet”.

Con tanto trabajo en galas y compañías diferentes, lo que distingue a la joven bailarina sigue siendo su respeto por los estilos, su fuerza en escena, su virtuosismo.

“La escuela cubana de ballet se valora mucho internacionalmente. Si se busca, hay por lo menos un bailarín cubano en cada compañía del mundo. Esto es increíble. De cierta manera mantiene  el nombre del ballet cubano y de Cuba en alto. Es una gran representación de nuestra cultura, de nuestras raíces y de nuestra escuela, a nivel internacional. Siempre estaré agradecida por todo lo que aprendí en Cuba; a pesar de que he hecho una carrera internacional, dondequiera que me pare soy una bailarina cubana”.

Cuando se descorran las cortinas en la sala Lorca del Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, Adiarys Almeida volverá a bailar para su público. “Siempre espero lo mejor del espectador cubano; es exigente, tiene cultura y sabe lo que está viendo. Pero también es caluroso y aprecia mucho el ballet. Para mí es el mejor”.

Y de seguro los nervios no dejarán de acompañarla en cada ensayo, entre cortinas y técnicos del teatro, incluso segundos antes de salir a escena.

“Estoy muy feliz de poder bailar para mi público, para mi familia y mis maestros. No se trata de mi regreso a Cuba, sino de todas las estrellas de la danza mundial que estarán participando en él. Aunque constantemente comparto el escenario con la mayoría de ellos en galas internacionales, para mí es un honor y un inmenso placer que esta vez sea en mi país.

“Tengo hermosos recuerdos de mi época de estudiante en la escuela nacional de ballet, de las horas interminables de trabajo y dedicación de todos mis compañeros y maestros en los salones de ballet y pasillos de ese teatro. Sé que será una noche emocionante y la disfrutaré al máximo”.