Abierta 58 edición del Premio Casa de las Américas

Ya lo sabíamos. La inauguración del Premio Literario Casa de las Américas trascendió las fronteras de la literatura y del arte, y se introdujo en el terreno de la resistencia, de la identidad, de la crítica, del pensamiento a contracorriente…  Y es que, como afirmó el ensayista y profesor dominicano Silvio Torres-Sailant durante la apertura del evento, Casa de las Américas se ha convertido en el antídoto más eficaz contra la fragmentación que históricamente ha impedido a los pueblos del hemisferio conocerse entre sí; y para el Caribe ha sido vital.

En su discurso de apertura —una invitación al pensamiento descolonizador—, el también miembro del jurado realizó un recorrido por buena parte de la historia de su país y de la región, al tiempo que señaló los aportes de la Revolución cubana en ese contexto. “La transformación de la sociedad —dijo— requiere un gran proyecto de deseducación y desaprendizaje que ayude a la ciudadanía a distanciarse de las fuerzas y las herencias responsables del estado de cosas que nos pone a desear el cambio.

“La Casa ha sido una iniciativa sin parangón en la historia intelectual, el único proyecto con apoyo del Estado que ha tenido como meta la rehabilitación del alma de los pueblos de nuestro hemisferio, todos víctimas de la vileza heredada de la transacción colonial”.

Con cerca de 400 obras que evaluar, Sailant y los otros 21 integrantes del jurado —entre los que figuran prestigiosos intelectuales como Stella Calloni (Argentina), Eduardo Langagne (México), Pablo Mella (República Dominicana), Aurelio Alonso (Cuba), Gloria Rolando (Cuba) y Freddy Ñáñez (Venezuela)— se trasladaron a la ciudad de Cienfuegos para discutir sus opiniones hasta el próximo lunes 23, cuando regresan a la capital.

En la Perla del Sur se presentarán, además, los libros ganadores de la edición anterior del Premio Casa, así como las revistas Casa de las Américas y Conjunto