A las puertas del Cubadisco 2017

El evento más importante de la producción musical en el país está punto de comenzar. Luego de una etapa previa en las provincias, del 13 al 21 de mayo se desarrollará en La Habana la XXI Feria Internacional Cubadisco 2017, dedicada al aniversario 150 del natalicio de Sindo Garay (1867-1968) y a la Nueva Trova.

Recientemente se conocieron los nominados a los premios que pretenden distinguir lo valioso de un paisaje sonoro en el que se hace mucha música, pero se graba y comercializa menos. Fueron agrupados en 29 categorías —florecen como la hierba silvestre— que incluyen reconocimientos a CDs, audiovisuales y espectáculos.


Estatuillas entregadas a los nominados, Premio Cubadisco 2017. Foto del autor


La Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (Egrem) logró 39 nominaciones, Producciones Colibrí obtuvo 37, Bis Music, 27, y Abdala, nueve. Compitiendo con las tradicionales casas discográficas, encontramos numerosos sellos de producción independiente, con una veintena de títulos.

Según los organizadores, escogerán los Premios Especiales entre Feliz cumpleaños, Fidel. Pedro y el lobo, espectáculo de la Compañía de Teatro Infantil La Colmenita, grabado por Abdala; Felicidades, Fidel. Canto a Fidel, y Cuerda viva, 15 años de un impulso alternativo, ambos de la Egrem; Presto mi voz (Vicente Feliú, Producciones Colibrí); y de Bis Music: Discografía 50 títulos (Pablo Milanés), Soy la leyenda 60 aniversario (Elito Revé y su Charangón), Enrique Pla. El drums en Cuba, y Son de Cuba y Puerto Rico, de Pancho Amat, Tony Mapeyé y Christian Nieves.

La categoría Música Bailable (Maestros) agrupa los discos Más duro (El Niño y la Verdad), ADN (Alaín Pérez), Made in Habana (Issac Delgado), Mis 21 años (Giraldo Piloto y Klímax) y Changanero, de Yumurí y sus Hermanos. Más allá de los juicios de valor sobre las calidades de los músicos: ¿El magisterio se mide según el número de discos o la impronta en la cultura nacional? ¿Era necesario establecer tal jerarquía?

La intención de distinguir entre quienes lanzan su primer CD y los de más producciones es clara ya con la existencia de Música Bailable (Noveles). En ella lidian Andy Rubal (El que busca encuentra), Christian y Rey (Qué lindas son las mujeres), Roniel Alfonso (Presenta el son del 21), Aisar y El expresso de Cuba (Música cubana. Llegó el expreso), y Achy Lang (De La Habana a New York).

Entre las jóvenes agrupaciones con más presencia en el concurso está la explosiva Yissy García y Bandancha. Con su volumen Última Noticia aspiran a los premios en Ópera Prima, Diseño (Nelson Ponce), Jazz y Jazz Ensembles, y en Espectáculo Musical Audiovisual con Descarga, dirigido por Manuel Ortega.

Navidad en el Caribe (Ars Longa), Alma con alma (Frank Fernández) y Elegía al saxofón (Javier Zalba y Saxos Quartet) compiten en Música de Cámara, junto a Música catedralicia de Cuba, del Coro de Cámara Exaudi, la Orquesta del ISA y la Camerata Vocale Sine Nomine.

Mirando la exigua y dispersa información entregada por los organizadores a la prensa, advertimos que las áreas de creación menos atendidas por las “grandes” empresas discográficas tradicionales son las de Música Urbana, Hip Hop, así como Electrónica y Electroacústica. Excepto Rock duro, mami (Qva Libre y Egrem) en la categoría Urbana, todas las nominaciones son de productoras independientes o de instituciones que no se dedican a la discografía, como el Laboratorio Nacional de Música Electroacústica.

No obstante, hay que reconocer al comité de selección que incluya esas zonas creativas —que logran producir con recursos propios y a veces en difíciles condiciones— en un espacio legitimador como el Cubadisco; claro está, asumiendo que el criterio para aceptarlas está orientado por la calidad de sus propuestas musicales.


Eduardo Sosa, uno de nuestros jóvenes cantautores de mayor prestigio. Foto del autor.


En la categoría Trova se disputan el premio Eduardo Sosa (Como si fueran mías, Producciones Colibrí), y apoyados por Bis Music, Frank Delgado (Más), Tony Ávila y su Grupo (Que se haga la luz), Pablo Milanés y Miguel Núñez (Flores del futuro). También Nelson Valdés, quien con su fonograma Te doy otra canción enlaza la obra de cantautores de épocas y estéticas diversas.

Poco más se puede reseñar sobre la selección, sobre todo porque no se entregó a los periodistas una muestra de los álbumes en competencia. Conoceremos los premios de la Feria Internacional Cubadisco 2017 cuando sean otorgados el próximo 13 de mayo en el Teatro Astral de la capital cubana. Desde entonces y hasta el 21 de este mes sucederán conciertos y el Simposio Internacional organizado por el Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (Cidmuc).

Ojalá trascienda los límites de este evento el homenaje y la promoción de nuestras instituciones a la Trova, como proceso y expresión entrañable de la cultura nacional. Y ojalá esta cita deje experiencias y proyectos para que florezca en cualquiera de sus formas posibles el álbum musical, a veces un objeto tan raro entre nosotros.