A guitarra limpia: Premio Especial Cubadisco

El Centro Pablo recibió el Premio Especial en el Festival Cubadisco por su colección de A guitarra limpia.

En sus palabras de agradecimiento Víctor Casaus señaló que el Centro Pablo estaba recibiendo dos premios en ese instante. En primer lugar: esa distinción que otorga el Festival del disco cubano y que era recibida en nombre de María Santucho, animadora incansable de A guitarra limpia, el ingeniero de sonido Jaime Canfux, que grabó y masterizó esa formidable colección-antología de la nueva trova cubana (quien se encontraba presente en la entrega), y las decenas de trovadoras y trovadores de todas las generaciones y tendencias que construyeron ese espacio junto a la gente del Centro Pablo a lo largo de estas décadas.


 

"Este es un homenaje también, por supuesto, a los 20 años de trabajo de los centropablianos que nos han acompañado en esos y otros sueños felizmente realizados”, apuntó.

En segundo lugar, ha sido otro premio escuchar la fundamentación de este Premio en la escritura y en la voz de Jorge Gómez, hermano de antes y de siempre, soñador y laborioso, a quien ofreceremos siempre el apoyo en nuestra lucha común a favor de la nueva trova, esa manifestación imprescindible de la cultura cubana, y de la calidad y el rigor de la increíblemente rica música cubana.

Palabras de Jorge Gómez, director del Festival, en la gala de premiaciones del evento, celebrada en la tarde del miércoles 18 de mayo de 2016.
Víctor es de aquella generación del primer Caimán Barbudo, aquellos de la bohemia de Coppelia con sus 32 sabores en pleno L y 23. Ha sido cineasta, guionista de televisión y Premio Casa de las Américas. Siempre creímos, sin embargo, que él era fundamentalmente ese poeta increíble que siempre ha sido. Pero la vida lo puso al frente del Centro Pablo de la Torriente y volvió a enredarse en los muchos caminos del arte contemporáneo cubano.

Con tanta humildad como respeto, comenzó hace 15 años a presentar trovadores jóvenes, viejos, intermedios, santiagueros, iconoclastas, soñadores y otros animales igualmente salvajes, y los fue grabando uno a uno, y haciendo tiradas en cassettes, en discos, como quien, dice caseros. Hoy esa obra es uno de los más impresionantes documentos (¿o debo decir monumento?) a la nueva trova en nuestro país.

Enorme, múltiple, sorprendente.